El andamio ‘abrazará’ sin tocar el pilar central del Acueducto. / Kamarero
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La restauración de la Virgen del Acueducto, que se encuentra en una hornacina del monumento romano, a 23 metros de altura, está pendiente del visto bueno de la ponencia técnica de la Comisión territorial de Patrimonio Cultural, de la Junta de Castilla y León, según han revelado la alcaldesa, Clara Luquero y la concejala de Urbanismo, Patrimonio Histórico y Turismo, Claudia de Santos.

Esta última ha confirmado, como ya se barajaba el pasado mes de noviembre, que las retirada de la escultura, de más de 1.000 kilos de peso, requiere de la colocación de un andamio que ‘abrazará’ el pilar central del Acueducto “pero sin tocarle y sin ningún tipo de anclaje en sus sillares”, aseguró.

Este elemento, que apenas estará junto al Acueducto 24 horas, según las previsiones municipales, encarece el proyecto inicial hasta los 21.000 euros, aunque, como ya se informó en su momento, la Real Fábrica de Moneda y Timbre-Casa Real de la Moneda de Madrid ha asumido la mayor parte, los 17.000 euros que supone el coste de la restauración y de la réplica que se colocará en la hornacina del monumento romano, ya que la original, una vez restaurada, pasará al Museo de la Real Casa de Moneda de Segovia.

La edil ha explicado que el proyecto requerirá de hasta cuatro contratos menores: uno con una empresa de alquiler y colocación de andamios, por importe de 4.000 euros; otro, de la restauración en sí de la imagen de la Virgen del Acueducto, talla del siglo XVI de autor desconocido, con la empresa Restaurograma Hispania, la misma que ha ejecutado la recuperación de algunos elementos ornamentales en la Casa de la Lectura de la Calle Real; un tercero con Néstor Marqués, especialista en fotogrametría del patrimonio cultural y un cuarto, pendiente, con la empresa que tendrá que elaborar el molde y la réplica de la imagen.

Precisamente, De Santos ha comentado que se esperará a tener “la imagen cara a cara” para decidir el material a utilizar para esta réplica. “Las posibilidades son muchas, desde piedra, que parece poco adecuado, por el peso, el deterioro al encontrarse a la intemperie, etc., de resinas u otro tipo de materiales similares “que la hacen un poco más manejable y con durabilidad más larga, aunque con fecha de caducidad”, o bien morteros, etc.

Sí ha precisado que el objetivo es “que tenga un peso muy inferior a la original, entre 100 y 200 kilos en cualquier caso”.

“Mañana mismo”

Sin embargo, los responsables municipales aseguran que en el momento en el que la ponencia técnica de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural lo autorice, la instalación del andamio y el resto de los trabajos “podrían empezar mañana mismo”.

De Santos ha informado de que en un primer momento se presentó una memoria de intervención a Patrimonio Cultural pero desde la Comisión se ha requerido un proyecto completo de la restauración y colocación del andamio, que ya se ha remitido.

En este sentido el proyecto consiste en la colocación del andamio, principalmente por motivos de seguridad, tanto de las personas que manipularán la imagen como de la propia escultura.

Esta descansa sobre un lecho de mortero de cal, muy deteriorado, y está anclada al Acueducto, anclajes que se cortarán pero se conservarán para la colocación de la réplica.

Además de los trabajos de retirada de la imagen, los andamios se aprovecharán para la realización de los trabajos de fotogrametría y visualización en 3D, tanto de la propia Virgen como de la Hornacina.

La fotogrametría es una técnica que estudia y define con precisión la forma, dimensiones y posición en el espacio de un objeto. Esta restauración va a permitir también incrementar el conocimiento sobre ese espacio, la zona en la que se encuentra la Virgen, en el pilar más alto del Monumento y en la arquería superior, a 23 metros del suelo del Azoguejo.

El molde para la reproducción de la escultura se realizará así con nuevas técnicas fotogramétricas en 3D.

La concejala ha señalado que si bien la restauración de la Virgen original —a lo largo de un plazo aproximado de dos meses— consistirá básicamente en limpieza y consolidación, ya que no se repondrá ningún elemento perdido por el paso del tiempo y los efectos meteorológicos, todavía no está definido si la réplica podría incorporar algunos de los elementos perdidos e incluso parte de la policromía que se cree podría tener cuando se colocó en el Siglo XVI, tras su donación en 1520 por el ensayador de la Ceca segoviana Antonio de la Jardina.

Sobre esta Virgen del Acueducto hay cierto debate sobre su advocación y, aunque no está corroborado, la hipótesis más plausible es que se trate de una imagen dedicada a Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de los monederos, ya que en el lado norte del Acueducto se colocó una imagen tallada en madera de San Sebastián, cuyos restos, en los que el santo es irreconocible, se conservan en el Museo de Segovia.

La imagen, realizada en piedra caliza blanca, tiene una altura de 1,6 metros y anchura y fondo variable, hasta 70 centímetros. Está coronada y tiene el cabello suelto rizado que baja por ambos lados.