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Profesores y familias de alumnos del colegio Villalpando, en un curso de manejo de desfibrilador y primeros auxilios. / E.A.
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Segovia cuenta con 64 desfibriladores externos semiautomáticos (DESA) que constituye un eslabón fundamental para mantener la cadena de supervivencia de quienes sufren la parada cardiaca fuera de un centro sanitario. Para el manejo de estos equipos, la Junta de Castilla y León ha concedido autorizaciones a 2.639 personas en la provincia de Segovia. Son ciudadanos que no tienen una profesión específicamente sanitaria, y entre los que se encuentran, por ejemplo, maestros, entrenadores o trabajadores de distintas empresas, comercios y de espacios de ocio.

La Junta de Castilla y León amparó la formación en soporte vital básico (SVB) y desfibrilador externo (por sus siglas DEA en caso de los automáticos y DESA de los semiautomáticos) en 2008, mediante un Decreto con fecha 31 de enero. Ese mismo año, la Fundación Instituto de Estudios de Ciencias de la Salud de Castilla y León (IECSCYL) solicitó el alta como empresa formadora en la materia, para lo que siguió la normativa marcada por la Junta, que es la que resuelve si las empresas solicitantes cumplen los requisitos necesarios, para lo que la Administración autonómica cuenta con un registro, y cada cinco años tienen que reacreditarse.

Por lo que se refiere a desfibriladores instalados, la Junta cuenta con 699 declaraciones «responsables» en todas las provincias y en 25 vehículos de transporte no sanitario, además de otras diez declaraciones de empresas con sede social fuera de Castilla y León.

La provincia en la que más aparatos de estas características tiene instalados, según este registro, es la de Burgos, con 188, seguida de Valladolid, donde hay 125. Todas las demás se encuentran por debajo del centenar, con León a la cabeza con 85 declarados, y a la que siguen Segovia (64), Salamanca (60), Soria (49), Palencia (40), Zamora (36) y Ávila (27).

En cuanto a las autorizaciones para el uso del DESA por personal no sanitario, que caducan a los dos años, hasta finales de 2017 se han concedido 32.886 a residentes en la Comunidad y otras 467 a personas que viven fuera de ella, aunque no todas ellas estarán activas, ya que eso depende de su renovación. El mayor número se concentra en Valladolid, donde hay 7.869, seguida por Burgos, con 5.549, y León, con 4.820, y Salamanca, con 3.908. Ya por debajo de las 3.000 autorizaciones se encuentran el resto de provincias, encabezadas por Segovia, con 2.639, Palencia (2.634), Soria (2.474), Ávila (1.553) y Zamora (1.440).

Por su parte, más de la mitad de las 82 empresas formadoras autorizadas se concentran en Burgos (23) y Valladolid (20), mientras que en el resto de provincias hay menos de una decena. En concreto, en León y Salamanca hay nueve, en Ávila siete, seis en Segovia, cuatro en Soria, tres en Zamora, y una en Palencia.

Profesores y familias de alumnos del colegio Villalpando, en un curso de manejo de desfibrilador y primeros auxilios. /e. a.

FORMACIÓN

En cuanto a la labor del IECSCYL, desde 2008 se ha formado a unas 9.000 personas en soporte vital básico y DEA, aunque no todas siguen habilitadas por el Gobierno autonómico para usar el desfibrilador, dada la circunstancia de la necesaria renovación cada dos años. Actualmente, el Instituto realiza en torno a 160 cursos de soporte y DEA al año, cada uno de ellos con ocho alumnos, lo que supone unos 1.200 alumnos anuales.