Los niños y niñas de Segovia disfrutaron como nunca en la mañana de Reyes abriendo sus regalos. / EL ADELANTADO
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Llegó el día. Por fin, tras una larga jornada de espera, marcada por la llegada de los Reyes Magos a todos los puntos de la provincia, los pequeños se marcharon ayer a la cama con la ilusión de recibir los regalos que habían pedido en sus cartas o incluso en persona, los más afortunados.

Y esta mañana se cumplieron las expectativas. En todos los hogares Sus Majestades de Oriente habían dejado paquetes de distintas formas, tamaños y colores. Así que las caras de felicidad pronto empezaron a inundar salones, habitaciones, cocinas y todos los espacios por los que se habían repartido los regalos y presentes, que cualquier hueco es bueno para dejar una sorpresa.

El sol también se unió a la jornada festiva y, a pesar de las bajas temperaturas registradas en Segovia, las familias han salido a la calle a estrenar y divertirse con los juguetes llegados desde el lejano Oriente, gracias al duro trabajo de Melchor, Gaspar y Baltasar. Bicicletas, patines, coches teledirigidos, muñecos, balones… los parques eran hoy como un gran centro comercial dedicado al juguete.

Y es que el 6 de enero es un día marcado en rojo en el calendario, sobre todo para los más pequeños, porque la magia de la Navidad adquiere todo su sentido en este día y, tras un año en el que se han portado más o menos bien, por fin obtienen su recompensa en forma de regalo.