El monumento a Aniceto Marinas en los Jardinillos de San Roque albergó el acto en memoria del artista. / KAMARERO
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La Cofradía de la Soledad al Pie de la Cruz y el Santo Cristo de la Última Palabra ha celebrado el tradicional homenaje a Aniceto Marinas en el monumento ubicado en los Jardinillos de San Roque. En esta ocasión, el panegirista elegido por la cofradía fue el el historiador Francisco Javier Mosácula, que repasó la vida y obra del artista segoviano en un documentado y didáctico discurso.

Mosácula destacó  las firmes convicciones cristianas de Marinas, repasando algunos de los monumentos religiosas que elaboró a lo largo de su vida, como el del Sagrado Corazón en El Cerro de los Ángeles de Getafe, sin olvidar la Soledad al Pie de la Cruz y el Santo Cristo de la Última de la Palabra que donó a la Parroquia de San Millán, donde fue bautizado.

Así, señaló que la escultura religiosa de Marinas “está realizada a impulso del sentimiento, donde su gubia fue cincelando lo humano y lo divino hasta que acierta a conformar una obra cuya contemplación deja claro que su mano estaba guiada por Dios”.

Mosácula también repasó otras obras que salieron de las manos del escultor segoviano, centrándose especialmente en que está ubicado en los jardines del Alcázar y que recuerda las hazañas del 2 de mayo de 1808 con Daoíz y Velarde, o la estatua del comunero Juan Bravo de la Plaza de Medina del Campo de Segovia, en las que se advierte el innegable talento artístico  de Marinas, que puso  a la altura de imagineros y escultores como Montañés en Sevilla, Salzillo en Murcia o Gregorio Fernández en Valladolid.

Por último, recordó algunas noticias relevantes sobre Aniceto Marinas que se han conocido en los últimos años, siendo la más reciente el hallazgo en los sótanos de la Catedral de Salamanca en 2018 dos esculturas realizadas por el escultor segoviano  de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de Sahagún, que se creían perdidas y que fueron rescatadas por el historiador Mariano Casas.

El presidente de la Cofradía, Miguel Ángel Clemente, entregó la medalla cofrade a Mosácula como recompensa por su intervención, y el acto concluyó con una ofrenda floral junto al monumento.