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Maroto y Clara Martín, de pie, poco antes del inicio de la presentación pública del seguimiento arqueológico. / Kamarero
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El medio centenar largo de personas que llenó la pequeña sala de actos de la Casa de la Lectura ha recibido un anticipo de lo que toda la ciudadanía podrá conocer sobre los restos arqueológicos encontrados durante la ejecución de las obras de urbanización integral que se están llevando a cabo en la calle de San Juan. La concejala de Obras, Paloma Maroto, y la arqueóloga Clara Martín explicaron que la información sobre los vestigios localizados, los restos de un cubo de la Muralla medieval y una bóveda del siglo XVII, así como parte de los trazados que esta vía ha tenido en los últimos siglos, se pondrán a disposición de segovianos y visitantes a través, por ejemplo, de códigos incluidos en placas informativas.

Maroto informó de que inicialmente está previsto que las placas se instalen en el pretil de la acera derecha, en sentido subida, de esta calle de San Juan y cualquiera con un teléfono móvil de última generación podrá acceder a los datos sobre los restos arqueológicos que esconde el pavimento recién instalado. Adoquines negros mostrarán precisamente el lugar exacto donde se encuentran.

Tanto la edil como la arqueóloga encargada del seguimiento arqueológico durante las obras, destacaron la buena sintonía existente en este ámbito tanto con la empresa que las ejecuta como con la Junta de Castilla y León, a través del arqueólogo territorial, Luciano Municio, presente en el acto público que se celebró en la Casa de la Lectura ayer por la tarde y, por lo tanto, del Servicio Territorial de Cultura.

Martín explicó en primer lugar por qué es necesario un seguimiento arqueológico en una obra de estas características, recordando que el casco antiguo de Segovia tiene la máxima protección según la normativa aplicable. Seguidamente contó cómo hace su trabajo, inspeccionando los movimientos de tierras y excavaciones necesarios en este caso para la instalación de las redes de abastecimiento y saneamiento.

Hizo un breve resumen histórico de la Muralla de Segovia, desde los restos celtibéricos al importante trazado conservado en la actualidad, aunque señalando que a finales del siglo XIX desaparecieron dos puertas, una de ellas precisamente la de San Juan y la otra la de San Martín, así como los postigos existentes.

Sobre el cubo de la Muralla localizado durante las obras, Martín hizo referencia a una reforma de la calle que tuvo lugar en torno a 1678, después de varios derrumbamientos, y sostuvo que, con bastante probabilidad, la Puerta de San Juan de origen medieval estaba ya por entonces ruinosa. Es en ese momento cuando se hace un trazado nuevo de la calle, con una anchura de cinco metros y medio, algo más de la mitad de la actual que se debe a la reforma realizada por el ingeniero municipal Odriozola a finales del Siglo XIX.

Sobre la bóveda localizada en el subsuelo de la calle, a media altura aproximadamente de la cuesta, esta arqueóloga dijo que también parece proceder del siglo XVII.

Esta bóveda fue descubierta “por casualidad”, cuando la excavadora quiso retirar una piedra que sobresalía y se produjo un hundimiento al ceder el pavimento.

La arqueóloga relacionó los estudios previos existentes con los restos encontrados durante estas obras y reiteró que la información, con los resultados obtenidos, estará accesible para la ciudadanía “en unos meses”, dependiendo de la marcha de las obras de la calle San Juan.