Un momento del inicio del espectáculo infantil ‘Historia del soldado’, en el jardín de los Zuloaga / Kamarero
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Con algo de retraso por la amenaza de lluvia, ‘La historia del soldado’, en la versión que MUSEG ha ofrecido dentro de su sección ‘En Abierto’, convocó a una audiencia en la que abundaban familias con niños porque se trata de un montaje muy especial dirigido especialmente al público infantil. A pesar de las dificultades, o precisamente también por ellas, conmovió y divirtió durante los minutos en los que pudo disfrutarse hasta que, de nuevo, la lluvia interrumpió el espectáculo.

Estrenada en Lausanne el 29 de septiembre de 1918, cien años después, este gran clásico, obra emblemática paradigma de la nueva música, sigue aún vigente en todos sus aspectos: por su concepción moral, su lenguaje, su original instrumentación…

En Suiza, exiliado desde el comienzo de la Gran Guerra y con graves dificultades económicas, Stravinsky diseña junto a su amigo Ramuz, este modesto proyecto con la finalidad de poder representarlo con escasos medios a diferencia de las grandes producciones en las que trabajó con anterioridad.

Escrita para un pequeño teatro itinerante y siete instrumentistas, drama y música van magistralmente de la mano. Retomando la leyenda de Fausto, Ramuz parte de los cuentos populares rusos escritos por Afanassiev y narra una historia de carácter moralizante: “las buenas o malas decisiones que tomamos determinan nuestra vida”.

El lenguaje musical es sencillo pero de gran virtuosismo técnico. Stravinsky toma referencias del teatro de calle, del circo y de los estilos populares de la época como el rag-time, el tango o el vals. En la instrumentación, Stravinsky, emplea y explota sabiamente las posibilidades de un grupo de cámara.

Su estreno, aunque sea parcial, en el Festival Musical de Segovia ha sido posible gracias a la conjunción de tres formaciones: Impulso Sonoro, la Compañía Tanteas y Teatro Paladio. Se trata de un trabajo multidisciplinar y con una intención integradora y transformadora, ya que en el elenco de músicos y actores convergen personas con capacidades diferentes. Su innovadora concepción trasciende de lo habitual y junto a su atractiva propuesta artística genera conciencia social y tendencia cultural.

Festival joven

Por otro lado, el Festival Joven, otra sección de MUSEG que da a conocer jóvenes músicos que ya son más que grandes promesas, sigue su curso y tras los conciertos de los ganadores del 22 Premio Infantil de Piano Santa Cecilia, Ot Ortega Través, Eugenia Sánchez Durán y Mª José Járregas Marqués, la tarde-noche del día 22, este miércoles, 24 de julio, le llega el turno al violonchelista de 13 años Guillem Gràcia Soler, ganador del 17º Certamen Internacional de Interpretación Intercentros Melómano, a partir de las 21 horas en el Patio de la Diputación, con un programa formado por dos suites de Bach y otra de E. Casals.