El doctor guatemalteco, Ramiro Callejas.
El doctor guatemalteco, Ramiro Callejas. / EL ADELANTADO
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En esta época en la que parece que falta tiempo y recursos económicos para la investigación, ¿qué significa recibir un premio como el que les concede el Colegio Oficial de Médicos de Segovia?
—Sobre todo es un reconocimiento al esfuerzo que representa. Como bien dice, representa tiempo y horas y dedicación… Y sobre todo diría que es un grato reconocimiento para el equipo y una satisfacción. Estamos contentos por que se reconozca el trabajo que se realiza.

—Su proyecto pretende evaluar la tensión arterial y el riesgo cardiovascular en pacientes con Síndrome de Apnea del Sueño de Novo, ¿por qué es tan importante analizar esta relación?
—Sobre todo porque hay cosas que no se saben y sí creemos que están claramente relacionadas. Cuando hablamos de los valores hormonales tenemos pocos datos e incluso este proyecto podría ser algo pionero, ya que no sabemos exactamente lo que sucede a nivel hormonal. Aunque sí conocemos las probables consecuencias y los efectos, de un modo concreto no se sabe la asociación que puede haber.

—Aunque este trastorno afecta principalmente a los hombres, ¿se podría vincular esa relación también a mujeres a partir de su estudio?
—Es posible que se pudiese, pero como bien dice, la Apnea del Sueño afecta principalmente al sexo masculino. Al tratarse la mujer de una minoría en el censo de este trastorno, necesitaríamos un número muchísimo más grande de población y de pacientes para poder determinar una relación así.

—Enfermedad cardiovascular, alteraciones en el metabolismo de la glucosa o incluso ictus pueden ser consecuencias del Síndrome de Apnea del Sueño de Novo, ¿qué debe saber de manera primordial una persona que comienza a padecerlo?
—Como cuando se habla de problema cardiovascular, el paciente tiene que saber claramente que lo mejor es prevenirlo; eso es lo de siempre. Hay factores claros, con los que contamos de décadas atrás, que propician el desarrollo de todos estos eventos cardiovasculares; el tabaquismo, el sobrepeso, el colesterol, entre otros. Todo esto es conocido. Por lo tanto, ¿qué debe saber el paciente? Va a reconocerlo cuando tenga datos de tensión arterial alta, sobrepeso, sea fumador… En este caso del Síndrome de Apnea del Sueño los pacientes que conviven con parejas destacan las pausas de apneas nocturnas, que son una evidencia clara, las somnolencias diurnas que van asociadas a lo anterior. Éstas son circunstancias que se pueden reconocer en el día a día de los pacientes.

—Habla de que muchas veces la pareja es quien advierte los síntomas, ¿cómo puede detectar alguien que no duerme acompañado que padece Apnea del Sueño?
—Yo diría que probablemente a través de la somnolencia diurna y de los estados hipertensivos. Nuestro estudio trata de relacionar los estados de hipertensión con la Apnea del Sueño; así que probablemente éste sea un dato que sugiera que la persona padece este síndrome. Además, el sobrepeso asociado es otro factor que puede ayudar a intuirlo. Por lo tanto, los estados hipertensivos, la obesidad y la somnolencia diurna deben de hacer pensar que existe una alta probabilidad de padecer el síndrome de Apnea del Sueño.

—En la introducción de su proyecto premiado cobra especial importancia la palabra ‘aldosterona’, ¿qué es esto? para una persona ajena a la Medicina y que se encuentra de repente con esta palabra en un informe
—Básicamente es una hormona que favorece la reabsorción de sodio a nivel renal, lo cual puede aumentar la tensión arterial, el flujo renal, etc. Es una hormona que se segrega por causas que favorecen estados de tensión arterial baja, de deshidratación, estados hormonales… Hay una relación entre unos factores que favorecen la liberación de esa hormona, que al final termina produciendo efectos encontrados, como puede ser un exceso de tensión arterial, que es lo que tratamos de evitar.

—En su estudio se van a ver involucrados tanto el servicio de Nefrología y al de Neumología del Hospital, ¿de qué manera van a coordinarse?
—Inicialmente intentamos destacar pacientes con diagnóstico ‘de novo’; pacientes con síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño a quienes primero van a detectar los Neumólogos con sus pruebas y sus criterios diagnósticos. El paciente será enviado al Servicio de Nefrología donde haremos un estudio tanto bioquímico, como analítico y corporal. También valoraremos los niveles previos y posteriores de aldosterona, al mismo tiempo que colocaremos un holter o un mapa de tensión arterial de 24 horas que nos proporcionará datos de la tensión arterial, tanto pretratamiento establecido por los neumólogos, como postratamiento. Y, posteriormente, haremos un análisis de resultados para poder tener una conclusión.

—¿A cuántos pacientes calcula que evaluarán?
—Estadísticamente la muestra debería ser al menos de entre 70 y 80 pacientes, pero puede que sea un poco más complicado por el tipo de pacientes, así que esperamos llegar inicialmente a los 40-50 pacientes para poder tener un dato más concreto.

—Y ¿a qué conclusión les gustaría llegar?
—Nos gustaría llegar inicialmente a la clara relación que hay entre el Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño, el sobrepeso y la sobreproducción de aldosterona. Se intuye pero habrá que confirmarlo. Ésta sería una conclusión muy interesante, ya que involucraría a la tensión arterial alta, riesgo cardiovascular, etcétera.

—En muchos casos la obesidad es el origen de todo y a pesar de ello, seguimos viendo a personas con exceso de sobrepeso, ¿de qué manera se podría concienciar a la población para llevar una vida saludable?
—La obesidad, claramente, es un factor condicionante para el desarrollo de múltiples patologías. Se me ocurren medidas sociales que favorezcan las dietas, evitando los azúcares innecesarios y favoreciendo la actividad física. Al final cada persona tiene sus hábitos, pero dentro de esos hay puntos que deberíamos intentar hacer ver al paciente que son totalmente innecesarios; el beberse una coca cola todos los días, por ejemplo, no lleva a ningún lugar. También se debería concienciar desde los hospitales, porque yo veo pocos carteles de algo que tenemos que hacer ver al paciente desde todas las especialidades.