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Un grupo de voluntarias sacan de un carro de la compra las donaciones que después clasifican en los contenedores del Banco. / KAMARERO
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“He hecho la compra como si fuera para mi casa ¡qué menos que eso!” comentaba una ciudadana mientras descargaba, ayudada por voluntarios, un carro lleno de productos de comida, higiene y limpieza en un puesto de entrega de la Gran Recogida del Banco de Alimentos. Desde el anonimato y con humildad aseguraba: “he dado lo que quisiera que me dieran a mí si lo necesitara”.

Sin tener cerrado el balance final de la colecta que ha realizado el Banco de Alimentos de Segovia los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, las manifestaciones de generosidad que se han vivido indican que ha sido un éxito, y es que este año se ha producido un efecto multiplicador difícil de tasar en kilos. La red de colaboradores y puntos de donación ha aumentado con la finalidad de luchar contra el hambre y llevar alimentos al menos a unas 2.500 personas.
Las quince personas del equipo de Rufo Sanz que lleva más de 20 años trabajando y muchas veces solo, se han visto reforzadas por la entrada de nuevos integrantes en el Banco que han impulsado campañas de sensibilización en centros educativos y ante instituciones haciendo ver que en Segovia hay personas privadas del derecho a disfrutar de una alimentación adecuada en cantidad y calidad, un derecho inseparable a la dignidad humana, según la ONU.

Esta acción educativa ha tenido como resultado que el número de voluntarios que han trabajado en la Gran Recogida se ha duplicado con respecto al año anterior, superando los 200 colaboradores. Son alumnos de los institutos Andrés Laguna, Giner de los Ríos y María Moliner y de los colegios Claret y Marista, así como de quinto curso de oficiales y tercero de suboficiales de la Academia de Artillería. También han colaborado miembros de la Policía Local de Segovia, empleados de Banca, trabajadores de distintas empresas segovianas, jubilados… y equipos de los distintos comercios y supermercados donde se ha hecho la recogida como Carrefour, Mercadona, Aldi Lidl, Lupa y Dia.

La disponibilidad de más ayudantes ha permitido ampliar el mapa de puntos de entrega de alimentos hasta rozar el medio centenar entre los abiertos en la ciudad de Segovia, y los repartidos por la provincia (Cantalejo, El Espinar y San Rafael, Nava de la Asunción, Navas de Oro, Palazuelos de Eresma, San Cristóbal de Segovia, entre otras localidades).

Con todo este despliegue y el que en las próximas semanas se llevará a cabo en las ‘operaciones kilo’ que los colegios y empresas organizarán, los integrantes del Banco esperan recoger más de 20 toneladas de productos básicos para garantizar la atención durante tres meses de unas 2.500 personas. “Pero sabemos que hay mucha más necesidad, el doble” indica Rufo Sanz. Y es que según explicaba ayer la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero aún hay personas que no se atreven a pedir ayuda o no saben que tienen derecho a ella. “Cualquier persona que esté pasando por un problema debe acudir a los servicios sociales y decirlo porque hay líneas de ayuda para cubrir distintas necesidades de subsistencia (…) No se pide nada, es un derecho” declaraba Clara Luquero ante los contenedores del Banco de Alimentos.

La alcaldesa acudió a colaborar en la VI Gran Recogida, como también hicieron los concejales Jesús García y Ramón Muñoz; el intendente jefe de la Policía Local, Julio Rodríguez Fuentetaja; el teniente coronel, subdirector jefe de Estudios de la Academia de Artillería, Javier Alonso; y el director del centro Carrefour, Óscar Martín.

Mientras por megafonía de Carrefour se animaba a los clientes a contribuir con sus donaciones, y las estudiantes del IES Andrés Laguna ordenaban las entregas que iban recibiendo, Luquero comentaba a Rufo Sanz la intención de donar al Banco de Alimentos la recaudación del ‘potaje carnavalero’ para que pueda comprar alguna cámara frigorífica y puedan trabajar también con productos perecedero, una posibilidad con la que ahora no cuentan por falta de recursos.

Por su parte, el teniente coronel Javier Alonso indicaba que “el voluntariado y el altruismo forma parte de la formación integral que queremos dar a los alumnos de la Academia de Artillería”. Los alumnos en formación de oficiales y suboficiales, repartidos en grupos y turnos han colaborado en labores informativas y “si hay que trabajar a la hora de cargar y distribuir los alimentos, también estamos dispuestos”, dijo el jefe de Estudios.

Tras la Gran Recogida cerrada anoche varias empresas, centros educativos, asociaciones deportivas e instituciones desarrollarán a lo largo de las próximas semanas sus propias ‘Operaciones kilo’ para sumar sus aportaciones y aumentar los fondos del Banco de Alimentos, que después se harán llegar a los servicios sociales de las instituciones y a las asociaciones que trabajan directamente con personas en situación de pobreza o vulnerabilidad.

Un kilo de comida, un millón de gracias

Con esta frase agradece el Banco de Alimentos las aportaciones de los ciudadanos en la Gran Recogida de Navidad, organizada para paliar la penuria alimenticia que sigue presente en la sociedad segoviana. El agradecimiento del equipo de Rufo Sanz también va destinado a los voluntarios que han aportado su tiempo, así como a las empresas e instituciones que ayudan a que funcione la gran cadena logística que se mueve estos días y que hacen que finalmente se consiga “lo difícil y se roce lo imposible” como repiten los integrantes de esta organización