De izqd. a dch., Carabias, San Romualdo, García Bermejo, Fernando Ortiz, García Berzal, la alcaldesa, Luis Martín y Cristina Ortiz, en el balcón de la casa consistorial. / E. A.
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Una rueda de prensa que finaliza con un ¡Viva el Mester! es mucho más que la presentación de un acto público. El buen ánimo de los integrantes de esta formación que lleva 50 años haciendo música tradicional desde Segovia es contagioso y, entre bromas y emociones, Fernando Ortiz de Frutos, Luis Martín Díez y Francisco García Bermejo ‘Paco Mester’ cuentan agradecidos lo que significa para ellos el nombramiento de Hijos Predilectos de la Ciudad, junto a otro de los componentes, Rafael San Frutos y la única mujer que actualmente permanece en el grupo, Llanos Monreal, natural de Albacete, que será nombrada Hija Adoptiva.

Están en el Ayuntamiento, la casa de todos los segovianos, acompañados por la alcaldesa Clara Luquero y por representantes de otras cuatro formaciones musicales: La Esteva, La Ronda Segoviana, La Órdiga y Freefolk, que se han sumado al homenaje que la ciudad va a brindar a su grupo, referente en el folclore para tantas generaciones, el próximo sábado día 13 desde las 12,45 horas en la Plaza Mayor.

La alcaldesa explica que poco antes de la una de la tarde de ese día serán recibidos con honores, como merecen, al son de la ‘Entradilla’ recuperada por el maestro Agapito Marazuela, y recuerda que la corporación en pleno y por unanimidad acordó la entrega de esta distinción el pasado 1 de marzo.

Identidad

Luquero sostiene que, entre los muchos méritos que les hacen acreedores de los nombramientos, se encuentra “la labor ingente de recuperación de nuestro folclore” pero también “hacernos emocionarnos y sentir en cada concierto que formamos parte de algo mucho más grande que nosotros mismos, reforzar nuestra identidad”.

“Que te nombren hijo predilecto, o adoptivo en el caso de Llanos, de la ciudad en la que has nacido, crecido, vivido y te has desarrollado es el máximo honor al que puede aspirar un ciudadano y el que este honor se haya otorgado por unanimidad es también algo que indica el cariño que nos muestra la gente de Segovia, que lo lleva haciendo desde que el grupo se fundó”, afirma Fernando Ortiz, quien comenta que el Ayuntamiento ya concedió al Nuevo Mester de Juglaría la Medalla al Mérito Cultural de la Ciudad en 2007 y más recientemente la Diputación Provincial, la Medalla de Oro de la Provincia.

Luis Martín evoca las sensaciones que como segoviano tiene cuando viene a la ciudad desde “el pueblo más grande de la provincia” (por Madrid) y descubre el Acueducto al doblar la curva de Padre Claret. “Donde más nos gusta estar es en Segovia, es una emoción muy grande”, asegura y añade: “no sabéis el orgullo que se siente cuando estás actuando en cualquier lugar del mundo y te gritan ¡Viva Segovia!, como ocurrió en Lublin, Polonia”.

Paco revela que ha propagado el “majo” segoviano por todos los institutos donde ha trabajado y explica que al final ya le señalaban diciendo “mira por ahí viene el ‘majo’”. Señas de identidad de las que se siente muy orgulloso. Cuenta que su mujer vino a Segovia a dar a luz “para que nuestras hijas fueran segovianas” y una de ellas, Lucía, lleva el mismo nombre que la abuela segoviana de Paco, de quien se acuerda mucho: “Qué diría de que su Paquito tenga este honor… Llevamos a Segovia en el alma”, concluye.

Después de la entradilla se celebrará el acto institucional en el que la corporación entregará los nombramientos pero después habrá función: música y baile, con La Ronda abriendo camino para dar paso después a La Órdiga y Freefolk antes de que el grupo de danzas de La Esteva baile algunas piezas de su repertorio y acompañe al Mester en otros temas.

Los homenajeados amenazan con cantar junto a todo el personal, seguro que con el vello erizado de emoción, ese estribillo que dice “es la chica segoviana, la mujer que yo más quiero…”.

Medio siglo ha pasado desde que “unos mozalbetes”, según Ortiz, armados con un laúd, una guitarra vieja, otra buena y un almirez, ganaran un concurso de jóvenes valores, cuando todavía el grupo no era El Mester, un luminoso día de noviembre de 1969 en una sala madrileña, triunfando nada menos que con ‘El Molondrón’: “me pego mi padri, me pego mi guelu…”.

Sin embargo, señala Cristina Ortiz, una de las fundadoras de Freefolk, integrante de La Órdiga e hija de Fernando Ortiz y Llanos Monreal, “cincuenta años después siguen juntos, siguen tocando, siguen siendo compañeros pero fundamentalmente siguen siendo amigos y eso a nivel educativo me ha servido mucho, porque tener en casa a personas tan comprometidas con la tierra, con el folclore, teniendo una relación tan respetuosa y empática entre ellos es lo que más me ha marcado en mi vida”.

Referente

Han marcado y siguen marcando el devenir de la música tradicional. Cuentan que mantienen relación con otros grupos ‘pioneros’ de los setenta como Carcoma, Jubal, Vino Tinto e incluso Sabandeños, Jarcha o Agua Viva, mientras Fernando San Romualdo desde La Esteba, Antonio Carabias desde La Órdiga o José García Berzal desde La Ronda señalan lo merecido del reconocimiento de la ciudad porque abrieron “la puerta a una sala inmensa con una valentía impresionante” a grupos que aman el folclore, en palabras de Carabias.

El sábado Segovia tiene cita en la Plaza con “los chicos” del Mester, como dice la alcaldesa, y todos ellos animan y agradecen de antemano la asistencia a este acto institucional con alma de fiesta “a toda la gente que venga o que pase por ahí, incluso a los chinos, de todo corazón”, afirma Fernando Ortiz, medio en serio, medio en broma.

Quedan ustedes invitados.