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Sala de Vistas de la Audiencia Provincial de Segovia. / KAMARERO
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“Qué guapa te estás poniendo, dame un beso que nadie se va a enterar”. Esta frase, y sobre todo los tocamientos que siguieron, pueden salirle caro a un vecino de Turégano que la tarde-noche del 24 de abril de 2015 se acercó a una menor de edad, de 14 años entonces, en una calle próxima al castillo de la citada localidad y “con ánimo de satisfacer sus deseos libidinosos”, la acorraló y cometió los hechos por los que la Fiscalía de Segovia solicita tres años de prisión, al considerarlos un delito de abusos sexuales, a los que suma tres más por mantener conductas similares con otra menor en fechas anteriores y cuando la víctima tenía 10 u 11 años.

Así lo relata el Ministerio público en su escrito de conclusiones provisionales para la apertura del juicio que la Audiencia Provincial de Segovia ha fijado para el día 11 de este mes de septiembre.

En ese relato explica que la segunda menor acudió a la granja de animales del acusado para recoger leña que le había encargado su padre y él la cogió por detrás y le abrazó por el vientre hasta llegar a la zona de los pechos. En otras ocasiones, cuando se encontraba paseando al perro en compañía de la otra víctima, por la zona próxima al castillo tureganense, también había sufrido de tocamientos en el culo realizados por esta persona.

Se trata del mismo ‘modus operandi’ de la agresión sufrida por la primera menor en abril de hace tres años, cuando los tocamientos fueron en culo, pechos y piernas e incluso llegó a darle un beso en el cuello, según los hechos que recoge el escrito de la Fiscalía.

Además, no era la primera vez que lo hacía con esta misma menor, pues ella ha declarado que se habían producido hechos similares en una fecha que no recordaba pero antes de las fiestas navideñas de 2014.

Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita la prohibición de que el acusado se aproxime a las víctimas, a su domicilio, a cualquier lugar donde se encuentren, lugar de trabajo o cualquier otro que frecuenten, a una distancia no inferior a 500 metros, así como la prohibición de comunicarse con ellas por cualquier medio de comunicación o medio informático o telemático, contacto escrito, verbal o visual, durante seis años. Igualmente, de ser condenado de acuerdo con la petición fiscal, tendría que indemnizar a cada una de las menores con 6.000 euros por los daños morales causados.

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