El obispo y la embajadora polaca compartieron canciones con los polacos./KAMARERO
Publicidad

La comunidad polaca en Segovia celebró ayer un día de fiesta para honrar la memoria del que quizá sea su compatriota más ilustre con la inauguración de la exposición ‘Juan Pablo II, el hombre y la cultura’ dedicada a la figura del papa y santo Karol Wojtyla.

El claustro de la Catedral de Segovia ha sido el lugar elegido para la exposición, fruto de la colaboración entre la embajada de Polonia en España y el Museo Casa Familia de San Juan Pablo II de Wadowice, organizador de la muestra en colaboración con la Asociación Polaca Karol Wojtyla de Segovia y el capellán de la comunidad polaca en la provincia Grzegorz Zygula.

La muestra fue inaugurada ayer por la embajadora polaca en España Marzenna Adamczyk y el obispo de Segovia César Franco, acompañados por el deán de la Catedral Ángel García Rivilla, que ejerció como anfitrión de las decenas de polacos residentes en Segovia que asistieron a la inauguración.

Antes de cortar la cinta, la representante diplomática  destacó la vertiente humana de Wojtyla, del que  destacó su debilidad por los platos y postres típicos polacos durante su etapa como papa, así como su compromiso con la libertad de un país como Polonia, al que devolvió su autoestima y su ejemplo a la hora de afrontar la cercanía de la muerte, que ha sido “todo un símbolo de entereza y esperanza para todos”.

Por su parte, el obispo coincidió con la embajadora en subrayar la cercanía y humanidad de San Juan Pablo II y expresó su deseo de que la muestra contribuya a dar a conocer la figura de un papa que  giró la historia de la Iglesia.

La exposición, que podrá verse hasta el 6 de mayo, consta de 10 paneles informativos en donde a través de fotografías de la vida del papa y textos se explica la peripecia vital y espiritual de San Juan Pablo II desde su niñez hasta que en 1978 fue nombrado sucesor de Pedro.