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Una degustación en la Biblioteca puso fin a la jornada sobre historia y calidad del cochinillo de Segovia. / N. LLorente
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El éxito de la comercialización del cochinillo de Segovia no sólo está viéndose en la actividad de los restaurantes, sino que los productores están consiguiendo que sus exportaciones fuera del país sigan aumentando, hasta duplicarse en solo cinco años. Así lo puso de manifiesto ayer Jorge Morro, director general de Competitividad de la Industria Agroalimentaria y de la Empresa Agraria de Castilla y León.

Morro intervino en la jornada sobre historia y calidad del Cochinillo de Segovia organizada por la Asociación para la Promoción del Cochinillo de Segovia (Procose), que busca afianzar más la estrella de la gastronomía de la ciudad, y continúa con acciones para conseguir la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC). Para ello celebró en el Espacio Joven de la Biblioteca Pública de Castilla y León esta jornada en la que participaron miembros de la asociación y representantes de diversas instituciones, para subrayar la importancia histórica, social, cultural y económica del cochinillo.

Con una ponencia basada en las investigaciones llevadas a cabo por el antropólogo Pedro Javier Cruz Sánchez, se puso de manifiesto la raigambre del consumo del cochinillo, o del tostón desde el siglo XVI e incluso antes. Destacó que su presencia en documentos de Segovia es mucho más relevante que en cualquier otra ciudad de Castilla y León.

Además del legado histórico, el director general de Competitividad en la Industria Agroalimentaria de la Junta de Castilla y León, Jorge Morro, destacó el trabajo realizado por Procose desde el año 2003 para lograr la Marca de Garantía, “implicando a toda la cadena de valor, desde la producción hasta la comercialización y la venta final en la hostelería”. Morro calificó de “éxito” su objetivo, porque “buscar la excelencia en la producción, aplicándolo gastronómicamente” es un acierto. Recordó que la Junta ha participado en este estudio a través del Centro de Experimentación Porcina de Hontalbilla, y del Itacyl.

Dijo que el cochinillo es un “bien exportable que crece de forma constante, pues el sector porcino ya factura 300 millones de euros en la región, con un crecimiento del 50 por ciento en los últimos cinco años; pero Segovia ha duplicado las ventas, es decir, un cien por cien más”.

Tuvo también palabras de elogio para los ganaderos, que elaboran la materia prima, y lo hacen “adaptándose a la normativa y con las más altas cotas de bienestar, con un estatus sanitario que facilita el comercio y la exportación”.

Pero además, en la jornada se puso de manifiesto la importancia económica de este producto, pues el 14 por ciento del censo porcino de España está en Castilla y León, y una tercera parte, en Segovia.

Por su parte, el presidente de Procose, José María Ruiz, recordó y agradeció el apoyo que Procose ha recibido de la Junta y de otras administraciones como la Diputación y el Ayuntamiento de Segovia.

Además dijo que ya cuentan con la satisfacción de que el cochinillo de Segovia es “algo que ha ido más allá de un plato típico”. “Llevamos 18 años trabajando y no se le escapa a nadie que Segovia huele a cochinillo. Es la referencia de Segovia en materia gastronómica”. También dijo que se trata del principal “tirón que tenemos en materia turística, junto a los monumentos. Pero además tiene una gran importancia económica, lo cual es importante en estos tiempos”.

Por último expresó su confianza en que tarde o pronto se podrá obtener la calificación de Bien de Interés Cultural, aunque no se atrevió a vaticinar una fecha. “Lo que no va a faltar es ilusión y tesón”, dijo.

El Cochifrito amplía la oferta en la hostelería de la ciudad

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Desde ayer miércoles, un nuevo establecimiento hostelero, especializado en un producto típico derivado del cerdo, se ha sumado a la oferta gastronómica de la ciudad. Se trata de El Cochifrito, que se encuentra en la Avenida del Acueducto, 8, donde durante varias décadas se mantuvo el bar Los Faroles. El local ha sido sometido a una profunda reforma y recupera una actividad que desde hace tiempo formaba parte del entorno del Acueducto, visitado por miles de segovianos y de turistas en busca de productos típicos de la ciudad.

Abierto por la familia Conde Herrero, el nuevo establecimiento apuesta por la cocina de calidad, con el cochifrito como producto estrella y que ofrece como especialidad. Con este plato se completa una oferta gastronómica de tradición en la historia culinaria de la ciudad y la provincia y que se suma a la ya extensa carta de cochinillo y cordero asado que ofrecen los restaurantes segovianos.

Según el responsable del establecimiento, Julián Conde, la alta calidad de la materia prima será la base de los platos del cochifrito que puedan degustar los clientes desde hoy jueves. “Tenemos experiencia en la producción de cochinillos de calidad, y esa será nuestra bandera”, afirma.