Calle San Cristóbal en San Lorenzo
La situación actual de la calle de San Cristóbal, en su tramo superior, obliga a una actuación global que incluirá la demolición de las rocas. / Kamarero
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La calle San Cristóbal, en el barrio de San Lorenzo, dejará de tener el tramo de tierra de 54 metros, situado entre la calle de La Castellana y la calle de Los Hortelanos, ya que el Ayuntamiento de Segovia ha adjudicado las obras de urbanización integral del mismo a la empresa Saja Construcción y Desarrollo de Servicios.

El coste de esta intervención, con una de las partidas procedentes de remanentes de Tesorería del año 2017, asciende a 51.909 euros (IVA incluido), oferta económica presentada por la adjudicataria, lo que supone una rebaja de 11.396,46 euros respecto al presupuesto de licitación, que ascendía a 63.305,46 euros.

Al procedimiento abierto por el Ayuntamiento para licitar este contrato concurrieron ocho empresas constructoras, aunque una fue descartada por presentar una oferta económica en baja temeraria y no poder justificarlo.

La Junta de Gobierno Local aprobó el 21 de junio del año pasado este proyecto de urbanización integral de la zona superior de la calle de San Cristóbal, una inversión que había sido solicitada en numerosas ocasiones por los residentes de la vía y también por la Asociación de Vecinos ‘La Parrilla.

Desde el Gobierno municipal socialista reconocen que el estado que presenta la calle hace necesaria una intervención global, que ponga fin a su situación actual y por ese motivo el proyecto incluye también la instalación de los servicios: abastecimiento, saneamiento y alumbrado público.

Eliminación de rocas

Para conseguir las rasantes definidas, para alojar los tramos de colectores de saneamiento proyectados, las conducciones de abastecimiento, las acometidas de agua a los edificios y la red para el alumbrado será necesario eliminar las rocas, mover las tierras y realizar las oportunas zanjas.

Después se ejecutará la pavimentación con terminado en asfaltado.

La calle contará en este tramo con una acera en la fachada de los edificios, salvo en las entradas a los garajes; junto a ella, una zona de aparcamiento y a continuación calzada de un único carril de circulación.

Inicialmente están previstos también dos pasos de peatones.

El tramo afectado tiene una longitud de 54 metros lineales y 8 metros de anchura, actualmente sin pavimentar, en tierras, y en el mismo coexiste el tráfico rodado de vehículos con el peatonal, además de dar acceso a garajes y viviendas.

Los trabajos comenzarán con el cajeado completo de la rasante actual, para explanar el terreno hasta una cota determinada, lo que conlleva una serie de demoliciones.

A continuación se procederá a la instalación, en diferentes zanjas, de los servicios de abastecimiento, saneamiento y alumbrado público para finalizar con la pavimentación de la calzada y la acera. La rasante no sufrirá grandes variaciones y la calzada tendrá una anchura de 3,5 metros mientras la de las aceras será variable en función de la alineación de las fachadas de las edificaciones.

Sobre la conducción de abastecimiento, en este momento no existe en el tramo de la calle donde se va a intervenir y las viviendas en el situadas son abastecidas mediante acometidas desde la calle de Las Nieves.

El proyecto incluye la colocación de una boca de riego en la acera (a mitad del tramo aproximadamente), conectada a la red mediante una tubería de polietileno de 63 milímetros de diámetro.

En cuanto a las tuberías de saneamiento, se renovarán completamente porque son de hormigón de 300 milímetros de diámetro y han perdido estanqueidad, lo que puede ocasionar fugas y hundimientos de terreno. Se sustituirá por tubería de policloruro de vinilo (PVC) de 315 y 400 milímetros de diámetro.

También se renovarán las acometidas de saneamiento domiciliarias y pluviales y se colocarán nuevos imbornales.

Alumbrado público

La calle cuenta ahora con dos viejos brazos para el alumbrado público anclados a la fachada de un edificio de viviendas con lámparas de vapor de sodio de alta presión, ubicadas a la derecha de la calle desde la intersección con la calle de La Castellana. Los cables están grapados a la fachada de los edificios existentes.

El proyecto prevé el soterramiento del cableado con nuevas canalizaciones con tubería de polietileno corrugado de 110 milímetros de diámetro en la acera derecha en dirección a la calle de La Castellana.

El plazo de ejecución de todos los trabajos es de tres meses.