13_2nerea-minutero
La AFS celebró el pasado fin de semana el encuentro de minuteros. /NEREA LLORENTE
Publicidad

En el primer tercio del siglo XIX, el científico francés Joseph Niepce consiguió plasmar la imagen permanente de la vista desde la ventana del edificio en el que vivía capturándola a través de una cámara oscura.

Este experimento abrió las puertas a un nuevo arte, la fotografía, cuyo uso se extendió por todo el mundo como una mancha de aceite en gran medida gracias a los artesanos de la instantánea, los fotógrafos ‘minuteros’ que con su cámara al hombro recorrían ciudades y pueblos para dejar recuerdos y escenas inolvidables a quienes requieren sus servicios.

Hoy,  la fotografía está al alcance de todo el mundo merced a los múltiples dispositivos digitales que no sólo han arrinconado a la imagen analógica, sino que han relegado casi al olvido las técnicas artesanales cuyo empleo abrió paso a la universalización de este arte visual. Pero aún queda un reducido grupo de artesanos que se resignan a perder la esencia de la fotografía y apuestan por mantener las primitivas técnicas fotográficas para que las próximas generaciones conozcan su origen.

Los ‘minuteros’ que recorrían ferias y mercados ofreciendo instantáneas a propios y extraños se dan cita desde hace  años en Segovia en un encuentro anual auspiciado por la Asociación Fotográfica Segoviana (AFS) , y que este año se enmarca en las actividades organizadas por la Fundación Villalar con motivo de la celebración del Día de la Comunidad.

Cerca de una veintena de profesionales de toda España se dan cita en la capital para mostrar al público el arte fotográfico y reivindicar un oficio centenario que aún mantiene a cerca de una treintena de profesionales en el territorio nacional. Su presencia en la Plaza Mayor no pasó ayer desapercibida para turistas y curiosos que –como no podía ser de otra forma- guardaron el recuerdo de su presencia en la memoria de sus cámaras digitales y teléfonos móviles.

El encuentro se complementa con la presencia hoy en el Azoguejo de ‘La Mamut’, la cámara oscura más grande del mundo, que permanecerá instalada para realizar fotografías con este básico sistema.