El diputado delegado Jaime Pérez en la reunión celebrada en Espirdo la pasada semana. / E. A.
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La Diputación de Segovia comienza a articular las ayudas para el comercio rural con reuniones informativas en las zonas “más afectadas” y una partida de 90.000 euros en los presupuestos de 2019 para mantener los establecimientos existentes y apoyar la venta ambulante, de modo que ningún municipio se quede sin abastecimiento.

Representantes del Área de promoción Económica de la Diputación, con el diputado delegado Jaime Pérez al frente, han comenzado a mantener reuniones con diferentes estamentos de las zonas más afectadas por la ausencia de comercio detectadas por el informe que realizó la Diputación sobre la presencia de establecimientos comerciales en el ámbito rural.

Las conclusiones del estudio arrojaron un duro dato: Existen 96 municipios que carecen de locales comerciales, aunque sí llega la venta ambulante, y 8 de ellos no disponen siquiera de venta ambulante de ningún tipo de productos, lo cual obliga a sus habitantes, muchos de edad avanzada, a tener que desplazarse, y a recorrer largas distancias a fin de poder obtener bienes de primera necesidad.

Por ello la institución provincial ha incluido en los presupuestos de 2019 una partida de 90.000 euros destinada al mantenimiento del comercio existente y al apoyo de la venta ambulante, a fin de que llegue a los pueblos sin ningún tipo de abastecimiento.
Las reuniones que se están llevando a cabo coinciden con las áreas más críticas y a ellas se invita a representantes municipales, los gestores de los diferentes programas de desarrollo y comerciantes implicados.

El primero de los encuentros ha tenido lugar en Santa María La Real de Nieva, el siguiente en Espirdo y la ronda se cerrará el martes día 22 en Campo de San Pedro.

En estos encuentros, los representantes provinciales informan del objeto de las ayudas que va a articular la Diputación para proteger y mantener el comercio existente y evitar que desaparezca, y fomentar la venta ambulante para que llegue a los lugares donde actualmente no va.

Desde la institución provincial se considera que el mantenimiento del comercio en los pueblos y su abastecimiento de bienes de primera necesidad es clave para evitar la despoblación.

Estudio

El Área de Promoción Económica propició la incorporación de la Diputación al convenio con la Junta de Castilla y León, que se firmó en 2017, para la creación de una Red de Agentes de Comercio Interior a fin de mejorar el sector, enmarcada en el III Plan de Comercio: Estrategia para el Comercio de Castilla y León 2016-2019. Su función principal es recabar información para prestar asesoramiento y apoyo técnico a los comerciantes y orientar la toma de decisiones administrativas.

En virtud de ese convenio, la Diputación recibió una subvención de 44.000 euros con la que se contrató a un agente de comercio interior que con la ayuda del equipo de técnicos del área de Promoción Económica realizó este diagnóstico sobre la situación del comercio en el ámbito rural de la provincia y en las zonas de potencialidad turística.

En ese sentido, se estudió la situación de los 208 municipios de la provincia, en los cuales se detectó que casi un centenar no tienen ningún establecimiento físico y de ellos, 8 carecen de venta ambulante, lo cual obliga a sus habitantes a tener que desplazarse, y a recorrer largas distancias para poder obtener productos de primera necesidad. Este hecho se agrava por el grado de envejecimiento que sufren estas zonas.

La venta ambulante no llega a todos los municipios de la provincia y la situación se ve empeorada por el hecho de que la periodicidad de la venta ambulante no es diaria ni es capaz de abastecer de todos los productos considerados de primera necesidad.

Existen municipios cuya distancia de la capital o de un municipio de cabecera más grande es significativa en los que sus habitantes para poder realizar sus compras se desplazan a otras provincias, como es el caso de Codorniz, Donhierro, Martín Muñoz de la Dehesa, Martín Muñoz de las Posadas, Montejo de Arévalo, Rapariegos, San Cristóbal de la Vega y Tolocirio.

Fuga de ventas

Como consecuencia se produce una fuga de ventas a las provincias limítrofes con Segovia, como Ávila o, en el caso de Villaverde de Íscar, hacia la provincia de Valladolid.

La Junta de Castilla y León había considerado previamente dos zonas de la provincia de Segovia como Zonas con Déficit Comercial (Zona 17-18) que corresponden con las Unidades Básicas de Ordenación del Territorio situadas al norte de la provincia, la zona de la Churrería, La Cuesta, en el centro, zona de la sierra y las comarcas del nordeste.

Pero la Diputación amplió el estudio a todas las zonas y municipios. De los datos proporcionados se pone de manifiesto la existencia de un gran desequilibrio en la mayoría de las zonas, con unos índices de presencia comercial bajo y otra zona, en concreto la que corresponde a la UBOST La Mujer Muerta-Riofrío, en la que la situación es grave, empleando la terminología de la Junta, con un índice de presencia comercial muy bajo.