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Varios vecinos y viandantes de la zona de José Zorrilla y la plaza de Santa Eulalia asistieron ayer a un pequeño suceso que acabó con un contenedor de envases de plástico. El olor a humo llamó la atención de los peatones, que avisaron a la Policía Local. Nada más llegar, un agente observó lo que ocurría, y en el tiempo en que se acercó al coche patrulla a recoger un extintor, las llamas acabaron en esos segundos con el depósito y su contenido. Afortunadamente no hubo que lamentar daños personales. En todo caso, se da la circunstancia de que éste, junto a otros contenedores de basuras, se encuentran junto al colegio infantil de Santa Eulalia, pero no había alumnos en ese momento.