Imagen de unos vecinos en la Plaza de Somorrostro, en Segovia. / Kamarero
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Segovia, capital y provincia, se viene desangrando desde hace diez años. La crisis económica sufrida en la última década ha dado como resultado un territorio y unos municipios cada vez menos poblados y más envejecidos. Una circunstancia y una amenaza, la de la despoblación, que, si cabe, se ha manifestado todavía en mayor medida en la capital segoviana que en el resto de la provincia.

Y es que, según datos del Instituto Nacional de Estadística, entre 2008 y 2018 el censo de la ciudad pasó de tener 56.858 habitantes –su máximo histórico– a 51.683 vecinos, o lo que es lo mismo, un descenso del 9,01%, con diez años ininterrumpidos de caída demográfica.

La situación en el resto de la provincia –dejando a un lado el censo de la capital– tampoco es buena, pero sí menos mala. Durante el mismo periodo de tiempo, la población de la provincia ha degenerado desde los 107.041, en 2008, a los 101.689 habitantes registrados en 2018, habiendo alcanzado su techo en 2009 para dar paso a nueve años consecutivos de caída demográfica. Un descenso de población del 5,03% teniendo en cuenta todos los municipios y entidades locales menores de la provincia sin la capital, y un 6,45% menos sobre el total de la provincia.

Los datos revelan así, que si bien la situación general en el territorio segoviano es negativa en términos demográficos, la capital no ha demostrado en la última década tener mayor capacidad de atracción y de fijación de población que, sin ir más lejos, el medio rural de la provincia.

De hecho, solo 25 de los 209 municipios de Segovia han conseguido aumentar su número de habitantes entre 2008 y 2018, en algunos casos significativamente y en otros de manera anecdótica. De ellos, el 60% son municipios ubicados a menos de quince kilómetros de la capital de la provincia.

El mayor crecimiento, en cifras absolutas, lo han registrado los municipios de Palazuelos de Eresma, pasando de 3.823 a 5.308 habitantes; La Lastrilla, cuya población pasó de 3.137 a 3.773; Espirdo, al crecer hasta casi duplicar su población desde los 763 a los 1.301 vecinos; Hontanares de Eresma, de 904 a 1.404 habitantes; y Trescasas, cuyo censo pasó de los 718 vecinos hasta los 1.052.

En conjunto, los quince Ayuntamientos con un mayor número de habitantes tras la crisis económica que se sitúan en el entorno de la capital aumentaron su población en 4.631 ciudadanos. Un dato que contrasta con los 5.175 vecinos que perdió la capital segoviana en el mismo periodo de tiempo.

De esta manera, dentro de la pérdida general de población de la provincia, los municipios más cercanos a la ciudad de Segovia han resistido y aumentado sus expectativas demográficas en los años de la crisis económica; mientras la capital supera notablemente la pérdida media de población del resto del territorio segoviano.

Parece claro, entonces, que durante la última década se ha producido un trasvase de habitantes entre la ciudad de Segovia y los municipios de su entorno, coincidiendo con la recesión económica.

Ninguna capital de la Comunidad pierde tanta gente

La despoblación y el envejecimiento son estigmas comúnes a todas las provincias de la Comunidad, aunque los datos de evolución demográfica registrados por la ciudad de Segovia en la última década son los peores de entre las nueve capitales de provincia de Castilla y León, y están muy por encima de la media de pérdida de población de la autonomía, del 5,8%.

Según los datos censales recopilados por el Instituto Nacional de Estadística, tan solo dos de las capitales incrementaron su número de habitantes: Ávila, un 2,69%; y Soria, un casi anecdótico 0,09%. El resto perdieron población en mayor o menor medida.

Lejos del descenso demográfico del 9,01% de la ciudad de Segovia, Burgosperdió solo un 1,11%; Palencia un 5,08% y Valladolid un 6,55%.

Más cerca de la realidad segoviana, con peores datos que las capitales ya citadas, se encuentran Zamora, con un descenso poblacional del 7,83%; Salamanca, con un 8,16% menos de habitantes; y León, con una pérdida del 8,29%.