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Los cinco estudiantes de la Universidad de Kobe posan en la Sala Blanca con la concejala Claudia de Santos. / NEREA LLORENTE
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Cuenta la concejala de Turismo, Claudia de Santos, que en la llegada de estudiantes japoneses a Segovia tiene mucho peso el “boca a boca”, que después se van “encantados” y completamente entregados a nuestra cultura. Cinco universitarios, cuatro chicas y un chico, llegaron ayer a la ciudad desde Kobe, donde son alumnos de la segoviana Montserrat Sanz Yagüe, catedrática de Estudios Extranjeros y especialista en lingüística, procesamiento del lenguaje y aprendizaje, además de autora del libro ‘Frente al Pacífico’ (2011), una recopilación de artículos sobre la sociedad japonesa.

Entre risas nerviosas y muy sorprendidas por el acogimiento —fueron recibidas por la concejala en la Sala Blanca del Ayuntamiento—, las estudiantes recién llegadas comentaban que les había impresionado el Acueducto, “es muy bonito”, reconocía, y después confesaban —una de ellas pero con las miradas aprobadoras del resto— que estudian español en Kobe —una ciudad de 1,5 millones de habitantes al sur de la isla japonesa de Honshu— para “tener amigos españoles”.

Y es que España les pirra a los japoneses y Segovia está de moda entre los universitarios nipones, no solo de Kobe porque dice de Santos que la mayoría de los japoneses que desde hace años llegan a Segovia para pasar unas semanas de inmersión lingüística y cultural proceden de esta Universidad pero también hay acuerdos con otras instituciones académicas japonesas.

La edil, como buena anfitriona, tuvo un par de detalles con este grupo de estudiantes. Bromeó con ellas y aunque a veces ponían cara de asustadas el buen rollo prevaleció en la sala a pesar de la hierática expresión de la reina Isabel II que preside esta estancia para ceremonias “donde el Ayuntamiento de Segovia recibe a personalidades importantes como vosotros”, les comentó la concejala.

Luego, al saber que en Kobe tienen un grupo de teatro que representa obras en español, no dudó en proponerles que hicieran una representación antes de marcharse de Segovia, incluso les dio alguna idea como la toma de Madrid, “que aquí decimos que es el pueblo más grande de Segovia”, bromeó de nuevo, por tres capitanes segovianos, motivo del fresco de la cubierta.

De Santos les entregó un pin con el escudo de la ciudad, el Acueducto que en la Sala Blanca está por todos los lados, y muy seria pero con una sonrisa de oreja a oreja les aseguró que “con esto ya sois segovianas” y les animó a que se conviertan en representantes de Segovia en Japón cuando regresen a su país.

Forman la XVI promoción del Curso Intensivo de Español para estudiantes japoneses, fruto del convenio suscrito entre el Ayuntamiento y la Universidad de Estudios Extranjeros de Kobe. Durante su estancia, además de clases de español —impartidas en la sede de la UNED por profesorado de esta universidad— tendrán la oportunidad de conocer durante tres semanas aspectos de la cultura muy apreciados por el pueblo japonés como la gastronomía, a través de talleres de cocina, el folklore y el patrimonio histórico.

“Cuando llegan es un choque cultural absoluto. El hecho de que me abalance hacia ellas y les pegue dos besos para ellas es sorprendente porque en Japón dan mucha importancia a la distancia personal y a la ceremonia”, explica la concejala de Turismo que, sin embargo, insiste en que “al principio pensábamos que íbamos a tener problemas con las familias segovianas de acogida —alojamiento y manutención— por las comidas, los horarios, etc. pero no ha sido así, no ha habido ningún problema, tienen una capacidad de adaptación pasmosa”, afirma.

Turismo de Segovia se encarga del programa de actividades sociales y de alguna manera del tutelaje de los grupos, con una persona que les acompaña no solo en Segovia sino también si hacen alguna excursión, por ejemplo a Madrid y en alguna ocasión a ciudades más alejadas como Sevilla.

Plantación de un sakura

Dice la Wikipedia que la flor de Kobe es la hortensia pero en Segovia, casi desde el principio de estos cursos del programa de turismo idiomático en 2009, se ha optado por una ceremonia muy especial plantando un cerezo sakura, porque la flor de este árbol es la nacional, todo un símbolo en Japón que representa, entre otras muchas cosas, lo efímero de la vida. La próxima plantación, protagonizada por este grupo de cinco estudiantes de Kobe, será el 14 de septiembre.