Una de las prácticas del curso celebrado este mes de mayo. / E. A.
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La Base Mixta, que desde 2017 se constituyó en un espacio cardioprotegido, con la instalación de tres desfibriladores, ha renovado la formación necesaria para asistir en casos de parada cardiorrespiratoria a su personal o a cualquier otro segoviano que por urgencia y cercanía lo necesite.

A principios del 2017 esta instalación militar, cuyo nombre oficial es PCMASA 2, ya procedió a formar a veinticinco personas, tanto civiles como militares, en la atención ante una parada cardiorrespiratoria.

La asistencia no solo cubre a los trabajadores de la Base, si no a cualquier persona que solicite ayuda, ya que, en la entrada al cuartel existe un cartel que informa de que se trata de un espacio cardioprotegido.

En España se producen cada año más de 30.000 paradas cardíacas, lo que equivale a un paro cardíaco cada 20 minutos.

La normativa exige que la titulación obtenida en 2017 se renueve cada dos años. Por ese motivo, los días 8 y 9 de este mes de mayo se impartió un curso, eminentemente práctico, para la renovación de la capacitación del personal del Parque para el empleo de los desfibriladores.

“El personal de PCMASA 2 debe estar formado e instruido para hacer frente a la este tipo de situaciones haciendo el uso más eficiente de los medios puestos a nuestra disposición, máxime cuando la media de edad del personal es elevada”, ha afirmado el nuevo jefe de la Base.

Asistir en un primer momento a la persona que sufra una parada cardiorrespiratoria es vital para salvar una vida, y tratar de que las posibles secuelas sean las mínimas.

A la renovación de la formación del personal civil y militar se une la ubicación de los tres desfibriladores en las zonas de mayor afluencia de personal y la existencia de un botiquín, atendido por una enfermera y un auxiliar de clínica.

De manera adicional la base cuenta además con cerca de diez militares que tienen formación en emergencias sanitarias.