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El palacio se prepara para albergar el nuevo museo./M.G.
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A finales del pasado año, el obispo de Segovia César Franco anunciaba la puesta en marcha de uno de los proyectos culturales más importantes emprendidos por la diócesis en los últimos años, como es la recuperación del Palacio Episcopal como sede de un museo diocesano en el que reunirá lo más granado del importante patrimonio que las parroquias conservan en materia de orfebrería religiosa. Poco a poco, y no sin dificultades, el proyecto está comenzando a tomar forma y los responsables diocesanos confían en que pueda ver la luz este mismo año, quizá en el último trimestre si las previsiones se cumplen; lo que supondrá dotar a Segovia de un importante recurso cultural y turístico a añadir a la ya importante oferta que conserva.

La apertura del museo  cerrará un ciclo que comenzaba en 2013 con el intento de puesta en marcha de un museo vinculado a un negocio hostelero que no contó con el apoyo del público y que obligó a la diócesis a rescindir el contrato con la empresa que lo gestionaba a la espera de buscar nuevos usos para el magnífico inmueble que se ubica en la plaza de San Esteban.

Tras algunos intentos fallidos con empresas privadas, el obispado decidió remangarse y acometer la idea de crear un espacio museístico dedicado a la orfebrería religiosa, para lo que acudió a la Fundación Las Edades del Hombre, quien está colaborando activamente en el desarrollo de este proyecto.

Ángel Galindo, Vicario General de la Diócesis, expresó la satisfacción de las autoridades eclesiales segovianas por sacar adelante un proyecto con el que “hemos recuperado el Palacio y que nos permite al mismo tiempo ofrecer una oferta cultural y turística que va a venir muy bien para la ciudad”.  Así, explicó que la exposición cuenta ya con un guión “intelectual y científico” elaborado por un especialista de la Universidad de Salamanca en el que cada una de las piezas formarán parte del contenido argumental de la muestra. “La idea es que los fieles y el público en general conozcan el valor de la utilería religiosa que se emplea en la liturgia –explicó-, así como el sentido que tiene dentro de ella y su empleo en los distintos sacramentos.  El objetivo no es solo cultural, sino catequético, mediante el cual se de a conocer el sentido final de trascendencia del mensaje del Evangelio a través de estos elementos artísticos”.

Para ello, la diócesis maneja un catálogo de más de un centenar de piezas que pueden formar parte de la exposición, de las que muchas de ellas ya están siendo restauradas y limpiadas para integrarse en la muestra en las mejores condiciones posibles, lo que en opinión de Galindo supone “un valor añadido más, ya que la muestra permite ver los objetos litúrgicos en el mejor estado posible”.

La puesta en marcha del proyecto supondrá una importantísima inversión económica que el obispado deberá afrontar,  cuyas primeras estimaciones acercan la cifra al millón de euros. Sobre este aspecto, Galindo precisó que antes de llevar a cabo el museo “hemos tenido que  acondicionar el Palacio Episcopal con importantes obras en las cubiertas y en los sótanos, así como la restauración de zonas de escalinata y la futura iluminación tanto del patio central como de las salas del museo y de la fachada”.

A esta inversión, hay que añadir la que se realizará para dotar al complejo de una plantilla de trabajadores que el vicario cifró en 15 personas, relacionadas con el turismo y el arte sacro. Sobre este aspecto, señaló que la mayor parte de los trabajadores  “serán especialistas” como guías, aunque precisó que la empresa Art Splendore –responsable del futuro proyecto museístico del Palacio Episcopal- aportará personal propio para completar la plantilla.

Porque el proyecto va más allá de los muros del Palacio Episcopal. La oferta que desde la diócesis se propondrá con esta iniciativa incluye un recorrido por algunos de los templos románicos más significativos de la diócesis, con visitas a las iglesias de San Miguel, San Martín, San Millán y San Justo. Para ello, los visitantes recibirán una pulsera con la entrada que les permitirá el acceso a los templos, y que también en un futuro contempla la inclusión de la Catedral en esta oferta, según explicó el Vicario General.

Una cesión de ley

La pasada semana saltaban las alarmas en algunos pueblos de la provincia en cuyas parroquias se había solicitado la cesión de piezas de orfebrería para ser incorporadas al museo del Palacio Episcopal ante la posibilidad de verse privados de forma definitiva del uso de elementos de culto que forman parte del acervo cultural de estos colectivos. Así, en municipios como Los Huertos, Zamarramala o Roda de Eresma se ha expresado la voluntad de no ceder las piezas requeridas  ante el temor de no ser devueltas al pueblo; circunstancia que ha sido rotunda y radicalmente rechazada desde la diócesis de Segovia.

El vicario general Ángel Galindo  quiso lanzar un mensaje tranquilizador y aseguró que los objetos “no van a salir de las parroquias, porque van a mantener la titularidad de sus piezas, ya que tienen personalidad jurídica propia para poder decidir su destino”. “Desde la diócesis, lo que hacemos es firmar un documento de cesión oficial por un tiempo determinado dado el carácter temporal de la exposición –explicó- que una vez agotado puede prorrogarse o no, siendo en este último caso cuando las piezas regresarán sin problemas a las parroquias”. Asimismo, precisó que todos aquellos elementos ornamentales litúrgicos  que se empleen para actos religiosos o devocionales “pueden volver al pueblo puntualmente para participar en ellos, como se hace en otros muchos museos diocesanos, con el único requisito de solicitarlos con la antelación suficiente para poder prepararlos”.

De este modo, señaló que las parroquias que no quieran ceder sus piezas “están en su derecho, pero habrá que estudiar las condiciones en las que se conservan para que no se contravenga la ley; pero sería una lástima que no pudieran ser vistas en la exposición, ya que en ella también se van a dar a conocer las tradiciones y costumbres de nuestros pueblos”.

Galindo señaló que la intención de la diócesis señala que aquellos objetos religiosos considerados de valor en parroquias con escasos feligreses o en malas condiciones de seguridad queden en depósito en la exposición con el fin de salvaguardarlos conforme a lo establecido en la Ley Regional de Patrimonio.