Una vecina consulta uno de los postes de información, ya sustituidos. / Kamarero
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La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, ha hecho autocrítica al salir al paso de las quejas de los vecinos de la ciudad, recopiladas por el Partido Popular a través de diferentes canales, a propósito de la gestión de los nuevas líneas de los autobuses urbanos.

«Estamos en una etapa de ajuste y es cierto que ha habido varios problemas. El primer día los postes tenían una información con una letra muy pequeña que dificultaban mucho conocer los horarios, pero ya se han sustituido. Ahora estamos viendo cómo podemos solventar las quejas que ha habido en relación a los horarios de escolares de Zamarramala y Hontoria, para los que se está tramitando una expedición especial en ese horario que atienda a sus necesidades», ha dicho.

En cuanto a los fallos del sistema de cobro de la tarjeta bonobús, la edil ha explicado, atendiendo a las justificaciones de la propia empresa, que se trata de «mecanismos muy sofisticados» que sufren mucho con el pavimento y los adoquines de la ciudad, por lo que varios de los equipos se han «desajustado» y han tenido que ser cambiados.

No obstante, la valoración de Clara Luquero es la de «una mejora rotunda» del servicio y su comodidad con los nuevos vehículos, «aunque es normal que haya desajustes y quejas al principio porque es un nuevo servicio y hay que acostumbrarse», ha defendido.