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Fiel a su compromiso con la mejor formación posible para los artilleros, la Academia de Artillería no descansa en su objetivo de situar al centro de enseñanza militar más antiguo del mundo en la vanguardia de la innovación tecnológica aplicada a la instrucción de los cuadros de mando de las distintas unidades del arma.

Fruto de este esfuerzo es la consolidación del Centro Artillero de Simulación (CAS), pionero en su género y que tiene en el simulador de Artillería de Campaña (Simaca) su principal activo, por el que el pasado año pasaron más de 1.400 artilleros de las distintas unidades artilleras de las Fuerzas Armadas, y en el que se realizaron más de 30.000 disparos virtuales en los distintos escenarios y condiciones que recrea el ejercicio simulado.

El coronel director de la Academia de Artillería José María Martínez Ferrer no ocultaba ayer su satisfacción por el desarrollo de este proyecto educativo y tecnológico en el balance de la actividad del centro de enseñanza militar referido al pasado año que realizó ayer ante los medios de comunicación, donde los proyectos de presente y futuro del CAS ocuparon buena parte de su intervención.

En el horizonte más cercano, Martínez Ferrer expresó su confianza en que la Academia de Artillería será uno de los centros de referencia de simulación de las Fuerzas Armadas, a la espera de que este concepto sea aprobado en el organigrama del Ejército, por el que asumirá formalmente la responsabilidad del apoyo y la coordinación a todas las unidades del arma dotadas con simuladores de artillería de campaña o antiaérea.

Sobre el Simaca, el coronel señaló que la Academia recibió el pasado mes de noviembre la nueva versión desarrollada por la empresa española Tecnobit, ampliando sus prestaciones hasta convertirlo en un verdadero simulador de fuegos.

Las mejoras en su hardware y su software permiten no solo la integración de otros sistemas de mando y control como el TALOS, sino también su enlace con otros simuladores de combate, lo que hará posible una participación “mas activa y realista de otras armas de maniobra como infantería o caballería en los ejercicios”, según explicó Martínez Ferrer.

Además destacó que el Simaca ya ha probado “su extraordinaria rentabilidad, con capacidades únicas y que produce un enorme ahorro en tiempo y dinero” complementándose con los ejercicios con fuego real.

Asimismo, el proyecto de modernización ha desarrollado el software específico para un simulador de nivel batería destinado a los diferentes grupos de artillería, denominado ‘microsimaca’, que se irá incorporando gradualmente a lo largo del año a las unidades.

Por otra parte, el CAS ha colaborado con el Instituto Tecnológico de La Marañosa para el desarrollo de terrenos similares a los de los campos de maniobras ubicados en Zaragoza y otros ambientados en otros países para emplearlos en ejercicios en el Simaca, que también son aprovechables por otros simuladores en servicio.

Además del Simaca, el CAS dispone de seis simuladores de artillería antiaérea, de los que la mitad corresponden al cañón 35/90 y el resto al puesto de tiro del misil ‘Mistral’, destinados a la instrucción de apuntadores-tiradores. Por estos simuladores han pasado cerca de 400 artilleros, sin contar a los propios alumnos de la Academia, que han realizado centenares de disparos virtuales para poner a prueba su formación en este ámbito.

Para el año en curso, la Academia prevé la consolidación del desarrollo de un puesto de dirección para los tres simuladores del Mistral, que pueda adiestrar a unidades tipo pelotón.

El coronel Martínez Ferrer valoró también el trabajo del Aula del Centro de Operaciones de Artillería Antiaérea semiautomático (COAAAS), que con la reciente integración de los puestos de tiro Mistral permiten a la Academia disponer de la capacidad para apoyar el adiestramiento de una unidad de defensa antiaérea basada en una batería del misil al completo.

De cara al presente año, el objetivo del CAS será no solo sacar el máximo rendimiento formativo al complejo técnico de simulación, sino conseguir que el centro de referencia de simulación de toda la Artillería tenga su sede en Segovia.

Para ello, Martínez Ferrer aseguró que “habrá que explorar todas las capacidades de los simuladores actuales y desarrollar nuevos escenarios tácticos que permitan explotar todas las posibilidades existentes e identificar la necesidad de nuevas capacidades en los simuladores, al ser un campo en permanente evolución”.

Una vez que se implemente el concepto de centro de referencia de simulación, la Academia tendrá como una de sus principales tareas el seguimiento de los simuladores “microsimaca” en las distintas unidades del arma.

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