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Los bomberos fueron los encargados de sacar el cuerpo del fallecido del lecho del río. / KAMARERO
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La noticia estremeció a los segovianos el pasado domingo y, desde entonces, las especulaciones sobre la muerte de un hombre cuyo cadáver apareció en el río Eresma no cesan. La investigación, que realiza la Policía Nacional, en coordinación con la autoridad judicial, sigue adelante, según confirmaron ayer fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.

Y, aunque de momento la autopsia no ha sido remitida aún al juzgado correspondiente y, por lo tanto, no hay confirmación oficial, todo parece indicar que el hombre decidió acabar con su vida, ya que no se han encontrado signos de violencia ni pruebas de la intervención de terceras personas en la muerte. Tampoco parece haber fallecido por causas naturales.

Sí se conoce la identidad del fallecido, confirmada el lunes por los investigadores, poniendo fin así a uno de los enigmas del caso, ya que el cadáver apareció sin ninguna identificación y su cuerpo no correspondía con las características de las personas desaparecidas en Segovia en los últimos tiempos.

Aunque no ha trascendido su nombre, por respeto a la familia y en cumplimiento de la Ley de protección de datos, la Subdelegación del Gobierno en Segovia sí que ha confirmado que se se trata una persona mayor con residencia en la capital segoviana.

LOS HECHOS Cabe recordar que el cadáver de un hombre mayor —en principio se habló de una edad entre 65 y 75 años— fue hallado el domingo día 4, pasada la una de la tarde, por un vecino del barrio de San Lorenzo que se encontraba dando un paseo por la zona de la ribera del Eresma paralela a la calle Luis Sancho Cantalejo, situada entre el Puente de San Lorenzo y el puente de la Loza.

Al sospechar que podía tratarse del cuerpo de una persona, llamó inmediatamente a la Policía y en torno a las 13.30 horas en el lugar se personaron efectivos del Cuerpo Nacional de Policía, así como de la Policía Municipal y un equipo de cinco bomberos del Servicio de Extinción de Incendios municipal. Este último fue el que sacó el cuerpo del agua tras la correspondiente autorización del juez de guardia.

En ese momento se procedió a un primer examen del cadáver y de las ropas que vestía, y se comprobó que no llevaba documentación encima, lo que retrasó cerca de 24 horas su identificación. También se observó que no presentaba signos aparentes de violencia. La autopsia preliminar del cadáver se practicó el lunes pero las conclusiones definitivas, dependen de otras pruebas forenses que pueden dilatarse en el tiempo, por lo que tardará en conocerse el resultado final de la investigación.

El lugar donde fue localizado el cuerpo de esta persona es un tramo relativamente transitado por muchos segovianos que acuden a la zona a pasear, al encontrarse en el núcleo urbano pero con vegetación de ribera. Además, el domingo el sol y las temperaturas suaves invitaban a dar una vuelta por este entorno natural, de modo que el cuerpo fue encontrado relativamente pronto —habían pasado unas tres horas desde el fallecimiento—.