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Juan Tabanera muestra el cartel en el que informa del destino de la recaudación que obtiene con sus actuaciones. / e. a.
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El joven de 25 años, nacido en Valverde del Majano, es uno de los músicos callejeros de Segovia que ha estado actuando estos meses en la avenida del Acueducto. Dirige su música hacía la honradez y la solidaridad, animando a los paseantes con sus canciones. Comenzó a tocar con 8 años y ahora destina el dinero que obtiene de sus actuaciones a la AFA, la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer.

Juan Tabanera cursó sus estudios de grado en Educación Primaria en especialidad musical. Actualmente enseña lo que más le gusta, algo que en su día le enseñaron a él, la música. Destina sus ganancias a AFA como devolución de un favor familiar: “Nos ayudaron mucho a cambio de muy poco, no solo a nosotros sino a muchas familias más”, cuenta el artista. “Con gestos muy pequeños se pueden conseguir cosas muy grandes”, añade, a la vez que anima a visitar su cuenta de Instagram (@juantllmusic).

—¿Cuándo dio sus primeros pasos en el mundo de la música? ¿Qué le impulsó a ello?
—Con ocho añitos empecé a tocar la guitarra, animado por mi madre. Me trajo a Segovia capital, a un profesor que en vez de hacer de la música algo aburrido, algo pesado y que me dolieran las manos, hizo todo lo contrario, logró que se me hiciera mucho más sencillo aprender y sobre todo, pasármelo bien con él. Ese profesor fue el que me metió ‘el bichillo’ de la música en el cuerpo y fue el que me llevó a hacer todo esto.

—¿Se dedica a algo más aparte de la música laboralmente?
—Soy profesor de música y a parte de la música me gusta mucho hacer deporte y, la verdad, no me aburro. Estudié Magisterio pero orientado a la música, grado de Educación Primaria con especialidad musical.

—¿Qué gustos musicales tiene? ¿Cree que la música que escucha influye de alguna manera en lo que toca?
—Mis gustos musicales son muy variados, me gusta mucho la música de autor especialmente; estoy muy enganchado a Míster Kilombo, El Niño de la Hipoteca, La Raíz… también me gustan mucho otros cantantes del rock español como son Loquillo, Antonio Vega… Me gustaría que influyeran, porque lo que estoy intentando hacer ver a la gente es que con gestos muy pequeños se pueden conseguir cosas muy grandes, que es lo que hago yo al salir a tocar, por lo que espero que la gente que me vea y me apoye tanto en redes como en persona se vea un poco influenciada por lo que estoy haciendo y se animen a ayudar.

—¿Hay alguna diferencia entre tocar a pie de calle y tocar en un concierto o en una sala?
—Se nota la diferencia ya que en la calle tienes total libertad, decides cuando parar a tomar un descanso y cuando seguir tocando, mientras que en los conciertos estás con gente que te va a ver, parece que estás con ellos y te mezclas con ellos, es como una simbiosis de público y artista que me hace sentir vivo.

—¿Alguna anécdota que le haya ocurrido en la calle y que quiera contar?
—Una anécdota curiosa para compartir es que los de las ambulancias son muy majos, porque cada vez que pasan con la sirena puesta por esta calle, la quitan en ‘mi trozo’ de calle y cuando han pasado de largo, la vuelven a encender.

—¿Apoyaría a los jóvenes músicos a salir a las calles e inundarlas con su música?
—Todo lo que tenga que ver con inundar de música los lugares tengo que estar a favor. No creo que haya una manera mejor de amenizar una calle un paseo, que haya un músico enseñándote lo que mejor sabe hacer que es tocar su música; pero al igual que puede ser un músico puede ser un mimo o cualquier espectáculo callejero.

—A su música la acompaña un lado solidario, háblenos sobre ello.
—Todo se inició cuando me puse a pedir en la calle. Llevaba tiempo pensando en que iba a empezar a tocar para recaudar dinero para una asociación que a mí y a mi familia nos ayudó mucho, la Asociación de Familiares de Enfermos con Alzhéimer, AFA Segovia. Y decidí que todo lo que me echasen en el estuche de la guitarra durante mis actuaciones en la calle lo iba a donar a esta asociación. Nos ayudaron mucho a cambio de muy poco. No solo ayudaron a nuestra familia sino a muchas familias más.

—Si estuviera en sus manos cambiar algo (sociedad, mundo…) ¿qué cambiaría?
—Repartiría un poco más de honradez por todo el mundo, porque estamos faltos de honradez; estoy harto de ver gente que solo piensa en sí misma, que solo piensa en su propio beneficio, tendríamos que aprender a querernos todos un poco más y a mirar más por el bien ajeno de las personas. Haciendo estas cosas, la gente se daría cuenta de que el mundo es un lugar precioso para vivir y que merecen un sitio donde estar.