Un momento del homenaje.
Publicidad

La 296 Tertulia Taurina de Segovia celebrada en La Casona de San Martín acogió a buen número de aficionados y amigos del que fuera figura del rejoneo en las décadas de los años 50,60 y 70, Josechu Pérez de Mendoza, invitado especial de la tertulia y personaje homenajeado en la misma. Fue el mismo tiempo un sentido, afectuoso, admirativo y de máximo respeto hacia el personaje central.

Josechu estuvo flanqueado en la mesa por el maestro de La Velilla, Andrés Hernando y el rejoneador segoviano César de la Fuente, dos generaciones de toreros segovianos, coincidente la primera con el homenajeado y excelente torero a caballo años la segunda.

Cocido como almuerzo habitual de estas tertulias, presentación y semblanza del caballero en plaza por parte de este informador, quién ponderó las virtudes que acreditaron al invitado, haciendo alusión principal a sus dotes de innovador de ciertas suertes como ejecutar la suerte de banderillas a dos manos sin cabezal, a base de piernas y sentido artístico para clavar y salir airoso del embroque. Glosó su fuerte personalidad, sus virtudes y su temprana edad para iniciarse como rejoneador.

“Yo nací en 1940 en Madrid, pero a los tres días mi familia de estirpe segoviana, se vino a vivir a Segovia, por lo que tengo como honor y orgullo sentirme segoviano al cien por cien. Mi padre, Petronilo Pérez Escorial, militar y empresario, era muy amante de los caballos, siendo esa afición inculcada en mi infantil persona. Aprendí a montar siendo un niño y en cierta ocasión el insigne torero de Sepúlveda, Victoriano de la Serna, le comentó a mi padre que su hijo tenía unas condiciones extraordinarias para ser alguien importante en el mundo de los equinos. Comencé a prepararme para tratar de llegar a ser rejoneador, y así, con 12 años de edad debuté en Coca en un festival en el que participaron Victoriano de la Serna, Domingo Ortega y Antonio Bienvenida. Fui sacado en brazos más que en hombros por los compañeros maestros del toreo”. “Tengo en mi haber éxitos muy destacados en plazas españolas, francesas, portuguesas y americanas. En cierta ocasión dijeron de mí que era el mejor rejoneador del mundo. Me apoderaban Morales y Ramón de Cea. En la conmemoración de la coronación de Carlos IV en Sevilla hice el paseíllo a caballo junto a la Duquesa de Alba y en esa plaza, siendo casi un niño, cuajé una gran faena que tuvo gran petición. El presidente me otorgó una oreja y como dudaba con la segunda, Rafael Gómez ‘El Gallo’, a la sazón asesor artístico del festejo, dirigiéndose al presidente le mandó este mensaje: » En Sevilla mando yo. Le ordeno que conceda al chaval la segunda oreja». Y así fue, logrando salir por la puerta grande en hombros hasta el hotel Colón.

Eran tiempos de grandes rejoneadores como los hermanos Peralta, Vidrié, Moura, Lupi , Bohórquez, Domecq, Buendía…. “Si tuviera que hacer una terna referida a todos los tiempos del rejoneo, sin contarme a mí , naturalmente por razones lógicas, ésta estaría formada por Antonio Cañero, Ángel Peralta y Simao da Veiga. Tuve el honor de actuar en un festejo en Casablanca como un acto de celebración de la coronación de Mohamed V. Y como no, recordar con mucho afecto la tarde del 24 de septiembre en Calasparra en una corrida mixta, la primera que lidiaba como titular Victorino Martín con toros de Albaserrada. El cartel estaba formado por Josechu Pérez de Mendoza, Andrés Hernando y Efraín Girón. De esta forma, yo fui el primero que lidió y mató el primer toro del famoso ganadero y Andrés Hernando el segundo. Cortamos orejas y rabos y salimos en hombros”.

“Tengo aún presente y de manera muy dolorosa el accidente que sufrió el camión de transporte que llevaba mis caballos a una población para torear al día siguiente. El resultado fue la muerte de cuatro caballos, entre ellos ‘Catufa’ y heridos otros tres más. En América tuve tardes muy relevantes alternando con los mejores toreros de la época, con quienes formé varios carteles impactantes. Brindé un toro a Dalí confundiendo en el brindis su nombre y citándole como Picasso. Luego en el hotel le pedí disculpas. ¿ Mi relación con la colombiana Miss Mundo? Lo explicaré en otro momento. También conocí y compartí comentarios con el famoso músico catalán afincado en Hollywood, Xabier Cugat”.

“He citado algunos rejoneadores que me precedieron en el tiempo y alguno coincidió con mi época profesional. Señalo como los que mayormente me motivaron en mi gusto y preferencia a Antonio Cañero, Simao da Veiga, Riviero Telles, Lupi, Ángel Peralta, Sergio Galán y en estos últimos tiempos Diego Ventura, el cual tiene una forma de interpretar el rejoneo parecida a la que yo aportaba”, añadió. Para decir a continuación: “Desde hace once años soy comentarista taurino de Castilla La Mancha-TV, algo que me llena de satisfacción y orgullo. Este óleo de Lope Tablada que me entrega la tertulia, me complace enormemente. Yo considero al padre de Lopito, el maestro Lope Tablada de Diego el mejor pintor taurino y paisajista del mundo.

COLOQUIO Y COLOFON

Animado el coloquio al que puso énfasis, anecdotario, pleno de efemérides y locuaz, el invitado especial, a quién los asistentes florearon continuamente con sentidas y emotivas ovaciones.

Andrés Hernando y César de la Fuente tomaron la palabra para ensalzar la figura de Josechu y sin ningún tipo de acronismos, defender a ultranza la fiesta de toros en todas sus facetas y especialidades.

El encuentro tuvo como denominador común, los sentimientos, los recuerdos y la emotividad. Repito lo que doje para cerrar esta convocatoria: ¡ Suerte y salud por muchos años!