José María Ruiz crea un cuchillo diseñado para disfrutar del cochinillo

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El cochinillo asado es desde tiempos inmemoriales el emblema de la gastronomía segoviana, donde los restaurantes de la capital sirven este manjar con el respeto a la tradición que marcaron los legendarios hosteleros que popularizaron a nivel mundial este plato. Por eso, un plato de la importancia del cochinillo merece contar con un menaje propio que sirva para hacer disfrutar al comensal de la ternura y jugosidad de su carne, y a este empeño se ha dedicado el hostelero José María Ruiz en los últimos dos años para crear un cuchillo diseñado especialmente para trocear y partir las raciones que se sirven en las mesas de su popular restaurante.

Ruiz Benito se ha servido de la arquitecta Beatriz San José Muñoz para crear una innovadora pieza de cubertería con un peculiar diseño en forma de pala y con un filo dentado con una leve curvatura que permite al comensal “deshacer las láminas de la carne del cochinillo y conjugar más fácilmente sus propiedades organolépticas”, según explicó ayer el hostelero segoviano en la presentación en sociedad de este cuchillo. Así, el restaurante segoviano cuenta con un millar de piezas de este ‘cuchinillo’ —que así ha sido bautizado por sus creadores— incorporadas a su menaje, realizadas en un taller de cuchillería artesana en Madrid, cuyo diseño ya ha sido patentado a nivel nacional e internacional por el hostelero; con el fin de garantizar la exclusividad de esta pieza.

La idea de crear este cuchillo surge de años de observación de los clientes a la hora de disfrutar del cochinillo, ya que el empleo de los cuchillos tradicionales no respondía de forma efectiva a las exigencias del consumidor. Pese a ello, ninguna empresa dedicada a la fabricación de menaje de cocina ha querido asumir la fabricación del cuchillo, ya que lo limitado de la producción hace poco rentable su fabricación para las grandes empresas, según explicó José María.

Aunque el cuchillo está patentado por José María, el hostelero no se plantea la comercialización al exterior, ya que considera que esta pieza “solo tiene sentido y origen en nuestra casa”.