Joaquín Pérez Azaústre gana el Premio Jaime Gil de Biedma

El escritor cordobés, que tiene en su haber el Adonais y el Loewe, fue galardonado de manera unánime por “Vida y leyenda del jinete eléctrico”, un único poema sin puntuación

El escritor cordobés Joaquín Pérez Azaústre sumó ayer a la extensa nómina de galardones que ya atesora el Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma, por su obra “Vida y leyenda del jinete eléctrico”. Nacido en Córdoba en 1976 (el próximo 3 de julio cumplirá 37 años) y residente en Madrid desde 1998, tiene en su currículo el Adonais y el Loewe de Poesía y el Fernando Quiñones de Novela; además, se da la circunstancia de que en 2004 ya consiguió un accésit del Gil de Biedma por su obra “Delta”.

El Jaime Gil de Biedma, en su vigésimo tercera edición, fue fallado ayer por un jurado integrado por los escritores Antonio Colinas, Pere Gimferrer, Juan Manuel de Prada, Luis María Anson, José María Muñoz Quirós y Carlos Aganzo y el editor Jesús Sánchez, de Visor, presidido por el presidente de la Diputación Provincial de Segovia, Francisco Vázquez, y coordinado por Gonzalo Santonja, director del Instituto de la Lengua de Castilla y León.

El premio está convocado, en memoria de Gil de Biedma, por la Diputación Provincial de Segovia, que lo dota con 10.000 euros, y que financia también un accésit que en esta edición ha viajado a través del Atlántico para recaer en el mexicano César Anguiano Silva, por su obra “La sangre y las cenizas”, que le ha valido un premio de 3.000 euros.

Sobre la obra ganadora el poeta Pere Gimferrer, que se ha incorporado este año al jurado, subrayaba que es un único poema, escrito sin puntuación y sin mayúsculas, cuyo título hace alusión a “El jinete eléctrico”, película rodada por Sidney Pollack en 1979 y protagonizada por Robert Redford y Jane Fonda.

Gimferrer, amigo personal de Jaime Gil de Biedma, explicó que este tipo de poemario “tiene pocos precedentes entre nosotros, en la poesía española, pero recuerda por ejemplo a algunos trabajos de Apollinaire”. “Es un libro excelente, inesperado, que lleva al culmen algunas cosas que ya esbozó la generación de los novísimos”, añadió.

En cuanto a “La sangra y las cenizas”, ganadora del accésit, Gonzalo Santonja explicó que César Anguiano ha creado “un poemario instalado en el México doliente, porque México se está desgarrando al mismo tiempo de muchos modos, por el narco, por los ilegales que cruzan a Estados Unidos, por la miseria…; es un libro muy fluido, con una visión dramática, pero también esperanzada”.

Una motivación simbólica y sentimental

Joaquín Pérez Azaústre manifestaba ayer a esta Redacción, en unas declaraciones realizadas poco después de conocer la noticia del galardón, que se encontraba “muy feliz y muy agradecido; es un honor que el jurado haya valorado mi libro”, entre los más de 800 originales que concurrían al Premio Jaime Gil de Biedma.

El autor recordaba cómo en 2004 consiguió un accésit en este mismo premio. “Han pasado nueve años, y aunque soy el mismo, también soy un escritor muy distinto, he tenido tiempo de crecer y volver al Gil de Biedma tiene para mi una motivación simbólica y emocional”, apuntó.

Pérez Azaústre afirmó también que el galardón segoviano “es un premio muy prestigioso, y además Gil de Biedma es un poeta que ha tenido mucha importancia en mi formación como lector y como escritor, no solo como poeta, así que este premio es para mi muy importante por muchas razones”.

En cuanto a la obra ganadora, “Vida y leyenda del jinete eléctrico”, explicó que se trata de un único poema, sin puntuación ni mayúsculas, “con una estructura que yo describiría como riográfica, como un río que me va llevando a distintos espacios y situaciones”, y en la que permanece un curioso hilo conductor: las películas de Robert Redford, desde “El río de la vida” o “Todos los hombres del presidente” a “El jinete eléctrico”, que da título al poemario.

FuenteANA SAN ROMUALDO 
Compartir