Una visitante observa cuatro de las obras que pueden verse en La Alhóndiga hasta el 11 de agosto. / Rocío Pardos
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Trasladar el estudio del pintor a la sala de exposiciones de La Alhóndiga. Ese es el objetivo, al menos uno de ellos, de Iván Montero, que desde ayer y hasta el 11 de agosto expone en este espacio municipal obras que forman parte de su trabajo a lo largo de los dos últimos años. Con el lema general ‘La sombra del árbol infinito’, el artista nacido en Salamanca pero que se considera casi segoviano porque aquí se educó entre los 8 y los 16 años, asegura que este título indica “una conexión de algo que crece y crece, que va siempre hacia la luz” pero al mismo tiempo “de esas otras cosas que van hacia la sombra y que también se vuelven infinitas, cosas que se quedan en el taller y que realmente suponen la fuente de inspiración”.

La colección que puede visitarse de miércoles a viernes, entre las 17 y las 21 horas y sábados y domingos, de 11 a 14 y de 17 a 21 horas, está formada por tres series de pinturas abstractas interconectadas: ‘La sombra del árbol infinito’, ‘Lluvia inédita’ y ‘Backyard-El Patio de Atrás’. Todas ellas caminan entre dos territorios fronterizos, entre la línea que separa la luz y la sombra, lo vertical y lo concreto de lo infinito y lo emocional.

Así entiende Montero el mundo a través de la pintura, un camino nada fácil que eligió hace casi tres décadas y, aunque reconoce que vivir del arte es estar constantemente “como en una montaña rusa”, ha conseguido mantener “el chiringuito abierto” hasta ahora porque “el dinero y la supervivencia han venido porque va proveyendo el trabajo, el moverse mucho”.

Es uno de los directores del proyecto educativo del Museo Esteban Vicente y al mismo tiempo trabaja simultáneamente con galerías de arte, de París a Tánger, de Londres a Miami.

La concejala de Cultura, Gina Aguiar, que anuncia que con esta muestra de Montero por primera vez en mucho tiempo La Alhóndiga abre como espacio expositivo en los meses de julio y agosto, recalca además la trayectoria del pintor, que ha trabajado en México, EEUU, Rumanía o Francia y expone en ferias nacionales e internacionales. Su obra está presente en colecciones diseminadas en más de 15 países, entre otros EEUU, Brasil, Sudáfrica, Australia o Costa Rica.

También es la primera vez que Iván Montero expone con el Ayuntamiento de Segovia de manera individual y considera que es una experiencia bonita “abrir las puertas del taller simbólicamente. Los visitantes van a encontrar obra muy variada: papel sin enmarcar —porque he querido hacer ese esfuerzo y no mostrar ese aspecto comercial, del enmarcado, hacerlo en crudo, sobre la pared—, junto a obras muy conceptuales, estudios de color y obras más gráficas, más planteadas o meditadas, donde soy más pintor”.