Varias rocas se desprendieron en la zona de Las Lastras hace casi un año y aún siguen presentes en la zona. / EL ADELANTADO
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A finales de marzo de 2018 se produjo un desprendimiento en la ladera cercana al colegio Carlos de Lecea, en el barrio de la Estación. La avalancha de rocas alcanzó el borde de la valla del colegio y el paseo por Las Lastras en la zona superior, tras lo cual el Ayuntamiento acordonó la zona.

En abril, el grupo municipal de Izquierda Unida solicitó que se realizara un estudio geotécnico en la zona. Dos meses después, el portavoz, Ángel Galindo, elevó al pleno una serie de preguntas sobre la situación en dicha ubicación. El equipo de Gobierno informó entonces de que el dueño de los terrenos estaba en paradero desconocido y que había que buscarlo, ya que le correspondía a este tomar las medidas pertinentes.

Ante la falta de novedades, IU volvió a preguntar en octubre sobre este asunto. En la primera semana de noviembre el equipo de Gobierno anunció que había publicado en el BOE una notificación dirigida al propietario del terreno, para que ejecutara de manera urgente los trabajos para garantizar la estabilidad del suelo. Añadía que, si en el plazo de un mes el propietario no había presentado el informe geotécnico y el proyecto de ejecución con las medidas a adoptar, sería el Ayuntamiento el que lo ejecutara de manera subsidiaria, tal y como había solicitado Izquierda Unida.

Tres meses después de la publicación, aún no se ha hecho nada. El portavoz de IU realizó recientemente una visita a la zona ante la preocupación que han mostrado tanto el personal del colegio como los padres y madres de alumnos. El patio lleva desde marzo acordonado por seguridad y se ha dejado útil solo una parte. No solo no se ha actuado, sino que además Galindo pudo comprobar que las vallas que impedían el paso entre el colegio y el talud estaban derribadas.

En la última Junta de Gobierno de Local, Galindo preguntó si se había encontrado al dueño “y nos han comunicado que no”, afirma el portavoz de IU, por lo que instó “a que se actúe de manera inmediata, tal y como se había comprometido el equipo de Gobierno, y se realice un estudio geotécnico por parte de expertos en riesgos geológicos, para tomar las medidas oportunas a raíz de las conclusiones de dicho estudio”.

Y es que, recuerdan desde el grupo, las nevadas del año pasado, junto a las bajas temperaturas y las abundantes lluvias, provocaron fracturas en afloramientos rocosos. Al congelarse y descongelarse el agua acumulada en las grietas y poros, la fuerza del hielo provocó un efecto de cuña que fracturó el terreno, produciendo estas caídas de roca cerca del colegio, con algunos bloques de considerable tamaño (más de un metro de diámetro).