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Las obras,excusa para provar el tráfico. / Rocío Pardos
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Izquierda Unida considera que las obras de remodelación de la calle de San Juan pueden ser un buen banco de pruebas para realizar pruebas de reducción del tráfico hacia el centro histórico, quizá con el fin de conseguir la ansiada peatonalización del casco antiguo de la capital. Así, el grupo municipal de IU defenderá en el Pleno de este viernes una moción para que se lleven a cabo medidas de prueba para restringir el tráfico en el casco histórico durante los trabajos de remodelación de la calle San Juan, así como que el Ayuntamiento estudie medidas temporales en este sentido (semanales, en puentes o algunos fines de semana) avisando previamente a la población, para después analizar sus efectos sobre la movilidad en el recinto amurallado y sus alrededores.

En una nota de prensa, el grupo municipal señala que los trabajos en la calle San Juan han obligado a cortar el principal acceso en coche al casco histórico durante un periodo de tiempo prolongado; y si bien esta situación está generando o puede generar algunos inconvenientes (como el desvío de miles de vehículos por el arco de San Cebrián, o los previsibles colapsos de cara al inicio del curso escolar), “también puede suponer una buena oportunidad para realizar pruebas de movilidad y estudios de cara a una futura peatonalización del recinto amurallado de Segovia”.

De este modo, precisan que estas obras “están permitiendo tener un Casco histórico mucho menos congestionado de vehículos, y están dejando ver los beneficios de una circulación escasa por muchas de las calles del centro”.

Salvo imprevistos, a mediados de octubre se podría habilitar un carril para vehículos a motor en la calle San Juan mientras se terminan de llevar a cabo las obras. Por ello, IU sugiere que, una vez se reabra el carril, “se estudie la opción de establecer recorridos de autobuses más frecuentes desde la plaza oriental hasta el casco histórico, mediante lanzaderas de menor tonelaje”, lo que en su opinión sería “una alternativa interesante para facilitar el acceso a esta zona de la ciudad a personas con movilidad reducida y fomentar el uso del transporte público”.

Por otra parte, IU considera que una menor densidad de tráfico supondría un menor deterioro del firme de la calle de San Juan, que normalmente soporta un continuo paso de miles de vehículos diarios en ambos sentidos. Para ilustrar esta afirmación, asegura que antes de las obras la calle de San Juan soportaba más de 250 circulaciones diarias de los autobuses de gran tonelaje del servicio público de transporte urbano de viajeros; por lo que “si se tiene en cuenta la cantidad de vehículos privados que transitan por esta céntrica calle (alrededor de 10.000 al día), es inevitable que el firme acabe degradándose a más velocidad”.