Ismael, junto a la escultura de Machado de la Plaza Mayor de Segovia. / E. A.
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Está considerado como una de las principales referencias en el panorama de la música folk en España. Tiene tras de sí una decena de discos e innumerables actuaciones, recitales, trabajos, artículos y ponencias que dan muestra de su erudición, además de atesorar una colección de objetos etnográficos con más de 6.000 piezas que expone aquí y en otros países.

En su larga carrera este insigne segoviano de Torreadrada ha investigado y defendido como pocos las raíces del folklore y fue quien grabó el último testimonio sonoro del maestro Agapito Marazuela. Por todas estas razones y llevar el nombre de Segovia siempre por delante, la Diputación ha nombrado al folclorista, cantante y etnógrafo Ismael Peña Poza, Hijo Predilecto de la Provincia de Segovia. Un galardón que recogerá el jueves 30 de mayo en el acto que se celebrará en el Teatro Juan Bravo con motivo del Día de la Provincia.

A sus 83 años el conocido como el cantante Ismael, o Ismael a secas, sigue en activo. Su intervención más reciente se ha podido apreciar hoy mismo en San Pedro de Gaíllos, donde ha aportado sus opiniones en un foro sobre Universo Femenino y Tradición y ha puesto después el broche musical a la jornada.

Acoge el nombramiento como Hijo Predilecto de la Provincia aprobado por la Diputación con “alegría, entusiasmo y sorpresa” y bromea diciendo que ha vivido tantos años para esperar a que ahora le vengan los honores.

Ismael nació en 1936 en Torreadrada (Segovia) donde su madre trabajaba de maestra. De ahí fue a Segovia para estudiar bachiller y a Madrid para cursar Filosofía y Letras. En los años sesenta vivió en Francia y allí sintió el sentimiento de amor a la tierra.

Después de una década se asentó en Madrid sin perder el vínculo con Segovia. A su vuelta su carrera discográfica se fortaleció dando pie a sus principales trabajos. Es la época de sus apariciones televisivas en el programa de TVE titulado ‘La Banda del Mirlitón’.En 1976 grabaría un disco imprescindible en el folk: ‘Segovia Viva’ junto a Agapito Marazuela, que contaba por entonces 85 años de edad, el dulzainero Joaquín González y Nuevo Mester de Juglaría.

A partir de la década de los años ochenta se entregaría a la causa del folk español y a su trabajo de campo. Así reunió numerosos objetos en su colección etnográfica que es una de las mayores de España compuesta por 2.700 juguetes, 600 trajes, 700 encajes, 2.000 piezas de oficios o una colección de pintura.

“Estudiar el folclore de un solo punto es un error absoluto. Es difícil hablar de que algo es propio de aquí. Ni se puede ni se debe. Las canciones o las costumbres no son propias de ningún sitio concreto. La división provincial del territorio es del siglo XIX y el folklore ya existía antes”, asegura, aunque sí defiende que las manifestaciones culturales y tradicionales segovianas tienen personalidad propia.