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Forman, en el rodaje de la película en 2005/ JUAN MARTÍN
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A unque Segovia es ciudad acostumbrada a ser plató cinematográfico, pocas veces un rodaje suscitó tanta expectación como el de la película ‘Los fantasmas de Goya’, que en septiembre de 2005 convirtió algunas de las calles y plazas del centro histórico de la capital en lienzos de celuloide en los que el director de cine checo Milos Forman plasmaba su particular visión del universo creativo del maestro de Fuendetodos.

Forman -que falleció ayer en Conneticutt (EEUU) a los 86 años- llegaba a la capital con un impresionante equipo técnico y profesional que transformó en pocos días la Plaza de San Martín o la de San Esteban en las calles y plazas del Madrid de finales del siglo XVIII, donde situó la acción de la película en la que narraba la relación de Francisco de Goya (interpretado por el actor sueco Stellan Skaasgard) en el escándalo suscitado en la época cuando Inés, joven musa del artista (a la que dio vida Natalie Portman) es acusada de herejía y defendida por un monje de la Inquisición, al que interpretó Javier Bardem.

Durante casi una semana, Segovia se volcó en el rodaje, donde participaron cerca de 300 extras, la mayor parte segovianos, y la ciudad fue noticia internacional en el ámbito cultural, ya que Forman regresaba al cine siete años después de su último trabajo ‘Man of the moon’.

La película, una coproducción hispano-estadounidense en la que también intervinieron actores españoles como Unax Ugalde, José Luis Gómez o Blanca Portillo, no contó con el favor del público, y el director de títulos como ‘Amadeus’ o ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’ con los que consiguió el Oscar al mejor director, ya sólo se acercó una vez más a la dirección activa con ‘Un paseo bien pagado’ en 2009.

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