Felipe Rodríguez, Cronista Oficial de Coca y su Comunidad.
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Por su origen, nadie hubiera pensado que su futuro sería investigar sobre una Villa como Coca, la Cauca romana, ubicada en Segovia, y punto fundamental en la historia de la provincia pero, los fogones que atendía su padre le trajeron a estas tierras.

Felipe Rodríguez, Cronista Oficial de Coca y su Comunidad, escuchó la llamada del mundo de la investigación a través de un “librito” que le hablaba de grandes hombres, nacidos en Coca, como Teodosio el Grande, de grandes momentos, de Reyes y Castillos, de pergaminos y, por lo que podemos ahora comprobar dijo: “¡Y porqué no!”.

Ahora, años después, recuerda esos inicios, las horas en silencio en los archivos intentando reponer lo que la guerra se llevó por delante, las publicaciones… Y reconoce que con algo más de dinero (siempre el dinero), sería más fácil investigar, escavar, divulgar…

— ¿Cómo fueron los inicios? ¿Cómo llego a ser Cronista Oficial de la Villa de Coca?
— Nací en la provincia de León, en pleno Camino de Santiago. Mi padre fue el primer cocinero que hubo en el Castillo de Coca, en la Escuela de Capataces Forestales.
Nos vinimos a Coca desde León, en el año 60 del pasado siglo y, allí estudié el bachiller. Llegó a mis manos un “librito” que hablaba de la historia de Coca y, aunque era muy joven, al leerlo, tuve ganas de saber “algo más” de lo que ponía en el libro porque vi que tenía muchas lagunas, y empecé a intentar investigar en los archivos poco a poco… Ha sido afición, no soy historiador, soy investigador de la historia de Coca.

Empecé a investigar, publiqué varias cosas, me gustaba mucho la archivística. El Archivo Municipal Histórico, lo inventarié y, el Archivo de la Parroquia, que estaba bastante abandonado, lo inventarié y lo publicaron creo que en La Caja de Ahorros. Fue uno de los primeros libros que me publicaron… El alcalde que teníamos, Juan Carlos Álvarez, ahora hace unos 20 años, me nombró Cronista Oficial de Coca y su Tierra. También entonces, me hicieron “Hijo Adoptivo”, por la tarea que había hecho por el pueblo, por lo que me había volcado investigando, por entonces había publicado ya varios libros.

— Imagino que en una villa tan histórica como Coca, habrá tenido mucho trabajo por hacer porque habría muchos “palos” que tocar…
— Ha habido mucho que hacer pero, también Coca ha tenido mala suerte con los archivos. Durante la Guerra de la Independencia quemaron el Archivo Histórico, se salvó “muy poquito” y por ello, me ha tocado “machacarme” por los demás archivos nacionales para conseguir documentos… Fue una pena, lo quemaron todo, todo lo que había.

Todo lo que era el Archivo Histórico de Documentos y Pergaminos, bastante antiguos, medievales, todo desapareció la noche del 2 de diciembre de 1808. Estuvieron por allí los soldados de Napoleón y lo saquearon, lo quemaron en la Plaza, precisamente. En cambio, el que está bastante completo es el Archivo de la Parroquia.

— De todo el archivo que quemaron el 2 de diciembre ¿Se sabe que había en él y que documentos fueron quemados?
— Sí, sí… Tuve mucha suerte porque apareció en el Archivo Municipal una copia de un inventario de lo que había allí o, al menos, una parte importante. El inventario se realizó en 1611… En él aparecían muchos pergaminos, documentos medievales de reyes, de varios monarcas… Muy interesantes. También aparecieron unas ordenanzas o, mejor dicho una copia que apareció entre otros documentos del Archivo municipal y, a causa de su importancia, se publicó un libro sobre “Las Ordenanzas de la Villa y Tierra de Coca”.

Entre los documentos más importantes se encontraron algunos que eran los privilegios que habían concedido los reyes a Coca y a los pueblos de la comunidad. También aparecieron algunas transcripciones o algunos traslados de otros documentos, de pleitos y demás… y sí, se han podido salvar.

Precisamente, a través de las investigaciones, tenía muchas copias de documentos que había localizado en varios archivos y, publiqué un Corpus Documental de Coca, con “ciento sesenta y tantos” documentos, un “tocho” de ochocientas y pico páginas, porque quería, para los investigadores futuros, que supieran los documentos que había tratado de localizar a lo largo de muchos años y que estuvieran recogidos.

De este libro se hicieron pocos ejemplares, porque esta edición la hice yo por mi cuenta. Se hicieron solo 50 ejemplares pero, es un libro muy buscado porque interesa a los investigadores.

— De todos los documentos que ha ido encontrando ¿Cual le ha producido más emoción?
— Uno de los que más me ha gustado encontrar es, precisamente, sobre la quema del Archivo de Coca. Hay unos documentos que hablan de “cómo quemaron los archivos los franceses” porque hubo unos testigos que aparecieron en un juicio y, explicaron cómo los quemaron los soldados de Napoleón… Los sacaron a la plaza, los prendieron fuego. Estos documentos me hicieron ilusión…

Tenía ganas de saber… porque se había oído que el Archivo lo habían quemado los franceses pero, era tradición oral, de padres a hijos pero, no había ningún dato, un texto en el que se pudiera leer que lo habían quemado y, eso me gustó, y “Las Ordenanzas de Villa y Tierra”, también.

Preferencia… todos, todos… Cuando encuentro algo nuevo, ahora estoy detrás de unos documentos que he localizado, para mí muy interesantes. Tengo que decir que gracias a un profesor de la Universidad de Valladolid, me encontré unos datos que hablaban del Castillo de Coca y, los he transcrito todos, sobre cuándo hicieron el Castillo… Y, es posible que en esta misma primavera, salga publicado el trabajo.

— ¿Publicado…?
— Sí, creo que sí. Son los documentos de cuando se construyó el castillo: Las obras, lo que cobraba la gente… Para mí, son muy interesantes. La idea, por lo menos la mía, como investigador, es ofrecer estos documentos para que el día de mañana, lo sepa la gente que investiga y todos a los que les interese este tema, para que lo tengan más a mano de lo que lo he tenido yo… que sigo trabajando sobre Coca, de momento y mientras tenga salud.

— Ese es el trabajo del Cronista, poner la historia de su ciudad, de su pueblo, de su lugar…
— Efectivamente, por eso lo hago, porque disfruto mucho, es mi hobby preferido. No hay día en el que no esté leyendo alguna cosa, metido en algún archivo o mirando por Internet… Tratando de localizar datos porque, Coca tiene mucha historia y, la historia de cualquier pueblecito, que parece que no tiene nada… vas tirando del hilo y, encuentras… porque hay muchísimos archivos en España…Yo estoy ahora en Alcalá de Henares y, el Archivo General de la Administración ¡Uf! Es, quizás, uno de los archivos más grandes del mundo, no sé si tiene setenta kilómetros de estanterías… Ahí, desde luego hay material para quien quiera investigar… Bueno, ahí, en Simancas, en la Chancillería de Valladolid, en el Archivo Histórico Nacional, en tantos sitios…

— ¿En Segovia?
— Yo he consultadoel Archivo Provincial, el Archivo del Obispado, el de la Catedral… ¡En muchos sitios!

— ¿Hay algo que sepa que está ahí pero que no ha encontrado aún?
— Pues… Sí, claro que hay cosas que no se han encontrado.

Los documentos que digo, los documentos medievales. Tiene que haber porque normalmente se hacían traslados para otros asuntos, para pleitos y demás y, hay documentos que sí, claro que me gustaría encontrar… Sobre todo los medievales. Es una de las cosas que más me atrae.

— Porque…De la historia de Coca ¿Se sabe todo o, hay una parte que se sabe y otra que se sospecha?
— ¡Uf! No se puede saber todo. No se va a saber nunca. Se sospecha… Sí, se sospecha y se sabe que hay cosas pero, es muy difícil que se sepa siempre todo. En historia, si hoy escribes un libro, mañana se ha quedado viejo, se queda desfasado… Siempre, al día siguiente de terminar, encuentras una cosa que te está casi desdiciendo lo que habías dicho.

— Como Cronista, cree que la gente de la calle, los vecinos de Coca, de Segovia… ¿Conocen realmente la historia de Coca o, conocemos solamente el castillo y, poco más?
— Es una pena pero, no solamente es en Coca, la gente de hoy no lee. Se compran los libros porque…., yo he hecho presentaciones de libros y, la gente no lo lee, lo compra y lo deja… Pero no solamente ocurre en Coca ¡vamos! creo yo… Porque lo observamos los que nos dedicamos a esto que nos ocupamos de los trabajos, de investigar, de entenderlo pero, el público, no solamente en Coca… También en Alcalá, donde ahora estoy, los echan una ojeada por encima… muy bonito y, ¡a la estantería!

— De Coca se sabe mucho pero ¿Qué supuso Coca en su tiempo?
— Hay un estudio ahora de un catedrático, una eminencia, Juan Francisco Blanco García, que ha publicado todos sus trabajos en un estupendo libro de la Universidad de Valladolid que se titula “Cauca Vaccea” y ha hecho un trabajo interesantísimo porque ha reunido sus investigaciones en un solo volumen sobre la época de los Vacceos en Coca. De Coca se ha escrito mucho. De la época de Teodosio y demás…

— ¿Cuál ha sido el último descubrimiento que se ha hecho?
— En Coca, cada vez que se hace una pequeña zanja aparecen cosas de la época romana y de las anteriores. Lo más importante fue, hace unos dos o tres años, muy nombrado en todos los medios de comunicación, la Muralla Vaccea de Coca, de unos 300 años antes de Jesucristo. Se derrumbó un terraplén en la zona cercana al Castillo y, el arqueólogo se dio cuenta de que lo que salió a la luz era la muralla que mencionaba el historiador Alpiano (historiador romano de origen griego, autor de la Historia Romana. Historia de la ciudad desde su fundación hasta la muerte de Trajano). Fue un hecho muy conocido por todos los periódicos nacionales y locales…

— ¿En Coca es habitual ver a muchos arqueólogos, sobre todo en verano?
— Sí, es verdad. En el verano, ahora mismo, en julio y agosto, distintas Universidades realizan excavaciones. Están detrás de lo que se cree que era el Palacio de Teodosio el Grande. Es una Villa, según dicen los entendidos y los arqueólogos que van por allí, la más grande de Castilla y León.

Lo que ocurre con esta Villa es que está muy deteriorada porque Coca ha llegado a tener hasta nueve iglesias al mismo tiempo y, no se conserva más que una y la torre de otra. Esto tiene una explicación: En Coca no había materiales de construcción y, cuando una iglesia se quedaba abandonada, “tiraban” de ese material para realizar sus casas. La Villa de Teodosio, está muy expoliada pero ya en la época posterior, en la época la visigoda, medieval… Están encontrando cosas interesantes pero tienen que encontrar algo que certifique que se trata de la villa de la familia de Teodosio el Grande.

— Ahora que vive fuera de Coca ¿Con qué frecuencia acude a la localidad para estar pendiente de las investigaciones?
— Siempre que puedo. Por lo menos una vez al mes y, en verano, suelo pasar allí tres meses. Entonces es cuando trato de ir a Segovia para visitar los archivos, para recopilar datos y, poder trabajar en invierno.

— Por mucho que se estudien los datos de Coca, esta Villa da mucho de sí…
— No se terminará nunca. Ahora mismo te metes en internet y puedes encontrar… Recuerdo cuando tenía que ir a los Archivos, no me dejaban hacer fotocopias y tenía que tomar los datos a mano pero, sin embargo, ahora te metes en internet, en la página m.padex.webnode.es, metes un término y comienzan a salir documentos y, ¡Uf! Es demasiado lo que hay…
En Segovia hay todo un arsenal en el Archivo Provincial que, contiene el Archivo de Protocolos Notariales que, como siempre digo, el que quiera investigar sobre cualquier pueblecito… Ahí tienen material para trabajar lo que quiera porque tienen inventarios de iglesias, de monasterios… De todo. Hay muchísimo para trabajar.

— Vivimos en una provincia con mucha historia ¿Cree que se están dando a las investigaciones y trabajos que se hacen la suficiente divulgación?
— Yo no me puedo quejar. Yo he tenido mucha suerte al ir con un señor que me hizo Cronista Oficial, ahora van a cumplirse los 20 años, y me publicó muchas cosas. Estoy muy contento pero, siempre deberían ayudar un poco más porque, ahora yo podría publicar más cosas pero ya no sabe uno a quién “tocar” porque, todos los organismos están saturados de todas estas cosas.

No hay tanto dinero. Las excavaciones que se hicieron en Coca tras descubrir la Muralla Vaccea, uno de los descubrimientos más importantes en Castilla y León, lo descubrieron, la excavación funcionó durante un par de años y no sé si fue la Junta o quién pero, el tema no ha continuado, lo han vuelto a tapar (está mejor tapado) y, no han vuelto a descubrir nada más.

Al principio vinieron las televisiones, la prensa, todo el mundo se volcó, parecía que iba a hacerse pero, fue pasando el tiempo… y, no sé si por la crisis…

De todas las maneras hay que pensar que el patrimonio en Castilla y León es muy amplio y, hay que meter mucho dinero. El Castillo de Coca, ahora está en una situación que…tiene cáncer. He leído en un periódico que parece ser que quieren restaurarlo pero, está fatal.

— ¿Qué le pasa al castillo?
— Pues…que se está deteriorando mucho, por las humedades… se está deteriorando muchísimo. Había un proyecto… y había un dinero para hacer una rehabilitación total y, eso se ha quedado parado. Parece que ahora quieren volver a reactivarlo, según tengo entendido. Pero lo cierto es que se está deshaciendo. Hay partes del castillo que están peligrando… alguna torre… Este verano pasado, con un presupuesto pequeño, arreglaron una de las torres, le quitaron las humedades, porque tiene filtraciones y le están afectando mucho.