Hallan muerto a un hombre de 42 años de madrugada en su domicilio

Fuentes oficiales aseguran que no había signos de violencia externa, aunque el cuerpo presentaba una herida por arma blanca.

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En la calle Teniente Ochoa amaneció ayer antes de lo previsto, ya que la Policía y las ambulancias sacaron de su cama a más de uno a las cuatro de la mañana al acudir a una vivienda, situada en el portal número 5, donde un hombre denunció la muerte de su compañero de piso.

El varón, de 42 años, presentaba una herida por arma blanca en el cuello y, aunque en un principio no se descartaba ninguna hipótesis, a última hora de la tarde fuentes de la Subdelegación del Gobierno en Segovia confirmaron que en el cuerpo “no había signos de violencia externa”, por lo que el homicidio y el asesinato quedaban descartados.

Todo apunta, pues, a que las lesiones se las produjo a sí mismo el propio fallecido. Sobre las cuatro de la madrugada, fue su propio compañero de piso quien, estando en su habitación, oyó un fuerte ruido y, al salir a ver qué

pasaba, encontró al varón ya herido de muerte, con un corte en el cuello.

Inmediatamente llamó al Servicio de Emergencias 112, desde donde se activó el protocolo habitual en estos casos, y hasta la calle Teniente Ochoa —situada en el barrio de San Millán de la capital segoviana— se trasladaron el equipo médico y varios agentes de la Policía Nacional. En la casa sólo pudo confirmarse el fallecimiento del hombre, cuyo cadáver fue trasladado al Anatómico Forense —una vez que los agentes tomaron las pruebas necesarias— para que se le realizara la autopsia.

Este suceso centraba ayer casi todas las conversaciones en el céntrico barrio de San Millán, donde pocos podían creerse lo que había pasado en el número 5, aunque al parecer no era la primera vez que este hombre atentaba contra su propia vida, pues constaban en su historial otros intentos de suicidio.