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José Luis Noriega, en la foto que se distribuyó tras su desaparición./EL ADELANTADO
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José Luis Noriega Gutiérrez ya está en casa. Tras cuatro meses, dos semanas y tres días en paradero desconocido, el residente de la Casa Familiar ‘Nuestra Señora de la Encarnación’ de los Hermanos de la Cruz Blanca fue localizado por la policía en Vicálvaro, distrito de la comunidad de Madrid, la noche del pasado viernes, 16 de noviembre.

“Aparentemente está sano, bastante más delgado que la última vez que le vimos pero sano. Sin embargo, el lunes le llevaremos al Hospital para que le realicen un chequeo médico, una analítica y todo lo que sea necesario para certificar que así es”, aseguró el hermano Pedro Sánchez Romero, superior de la Cruz Blanca de Segovia.

“Afortunadamente no se han cumplido las peores sospechas y José Luis está con nosotros, ha sido un milagro y la mejor de las noticias que podíamos recibir”, añadió.

A pesar de que las miradas estaban puestas en la provincia de Valladolid como posible lugar de destino elegido por Noriega aquel 29 de junio, apareció en Madrid. “Pensábamos que estaría en Valladolid ya que las cámaras de seguridad de la estación de autobuses de Segovia le captaron a una hora en la que el próximo bus salía en dirección Valladolid. Seguro que esperó y cogió otro con destino Madrid ya que ha pasado allí todo este tiempo”, confirmó Sánchez.

Según explicó el superior de la Cruz Blanca en Segovia, Noriega, que cuenta con una discapacidad intelectual ligera, ha vivido todo este tiempo en la calle. “Dormía entre cartones y la gente, demostrando su solidaridad, le ha dado mantas y ropa para soportar el frío”, comentó.

El hombre, que llegó esa misma noche del viernes al centro asistencial que llevaba siendo su casa cuatro años, está asustado y un poco desorientado todavía. Los Hermanos de la Cruz Blanca, en el momento de la desaparición, advirtieron que Noriega se movía por la ciudad de Segovia “sin problemas”, por lo que ahora que está de vuelta, no dudarán en volver a depositar esa confianza en él y le permitirán disfrutar de sus paseos.

También es cierto que tiene algunos problemas de movilidad que le dificultan el andar, aspecto que hacía suponer que no podía haber emprendido grandes desplazamientos por sus propios medios.

“Ahora no es el momento de reprocharle nada, todavía tiene que hacerse de nuevo al ambiente de nuestra casa y darse cuenta de que este es su hogar. Además, no lo hizo con maldad, no sabía lo que hacía”, comentó el hermano Sánchez.

Queda en duda, de momento, el traslado a una residencia en Valladolid que se estaba tramitando los días previos a su desaparición. De esta manera podría estar más cerca de sus familiares que habitan en la capital de Castilla y León. “Siempre había mostrado su opinión favorable al traslado, aunque según nos han comentado, en los últimos días había dicho que no se quería marchar”, comentaron los responsables de la residencia cuando Noriega desapareció. Es por eso que su principal objetivo ahora es que se adapte lo más rápido y mejor posible en la casa de la Cruz Blanca.

El hermano Sánchez, feliz y orgulloso de poder informar de estas buenas noticias, agradece a toda la sociedad segoviana su preocupación por el residente y sus muestras de cariño y a los medios de comunicación “por no haberos olvidado de nosotros ni de la búsqueda de José Luis, gracias a todo esto hemos conseguido devolverle a casa”, sentenció.