El grupo de segovianos que se sumaron ayer a la actividad propuesta por la Junta de Castilla y León en el museo de Segovia, finalizaron la experiencia confeccionando unas pequeñas cestas de cuerda de cáñamo. El próximo taller de ‘Artesanos’ tendrá que ver con la arcilla y sus muchos posibles usos.
El grupo de segovianos que se sumaron ayer a la actividad propuesta por la Junta de Castilla y León en el museo de Segovia, finalizaron la experiencia confeccionando unas pequeñas cestas de cuerda de cáñamo. El próximo taller de ‘Artesanos’ tendrá que ver con la arcilla y sus muchos posibles usos. / Nerea Llorente
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Los pasillos y las salas del museo de Segovia —centro gestionado por la Junta de Castilla y León— fueron el escenario ayer de una nueva edición del programa ‘Talleres en familia’, dedicado en esta ocasión a los ‘Artesanos’.

Un pequeño grupo de diez segovianos se animaron a formar parte de este proyecto y disfrutar de una mañana bien distinta entre los restos de la historia de esta provincia.

Según el comunicado de la delegación territorial de la Junta en Segovia, con este tipo de convocatorias, proponen un acercamiento al museo desde otra perspectiva y pretenden hacer partícipes a los asistentes de distintos recursos lúdicos y educativos orientados al conocimiento de los museos como instituciones abiertas a la sociedad.

En este sentido, Nacho Gallego, arqueólogo, responsable del departamento de Educación del museo y quien se encargó de guiar ayer a los visitantes, aseguró que “estos talleres los estamos haciendo desde hace ya unos cuantos años, es un proyecto para acercar los museos en todo el ámbito de Castilla y León y lo llamamos ‘Talleres en familia’. Una vez al mes, invitamos a participar a quien quiera, a partir de cuatro años de edad en adelante, y hacemos actividades que tienen que ver con la exposición permanente o con las diferentes exposiciones temporales. Son talleres muy sencillos, siempre seguimos la misma estructura: hacemos una visita a la exposición y luego se dedica una pequeña parte, de una hora más o menos, a hacer algo con las manos, con materiales muy sencillos, de tal manera que si por ejemplo vienen familias con niños, luego puedan volverlo a hacer en su casa y jugar con ello”.

Los participantes comentaron cómo habían aprendido a distinguir entre ‘artesanal’ y ‘artesanía’. Refiriéndose el primer término a los objetos más funcionales de uso cotidiano y, el segundo, a los ornamentos y artículos de decoración, principalmente.

El taller

“Hoy estamos trabajando con un tema que hemos cogido para todo el año que es ‘Artesanos’, estamos haciendo cestería con cuerda de cáñamo y, a lo largo del año, vamos a ir utilizando otro tipo de materiales como la arcilla, la pintura… vamos a ir viendo diferentes técnicas que han utilizado los artesanos para crear las cosas que tenemos todos en nuestra casa. Queremos hacer un montón de cosas, muy diferentes, que nos son útiles y que van un pasito más allá, tanto de la utilidad como de lo bonito o feo que sea”, comentó Gallego.

Así, en el último aliento de la actividad, los asistentes confeccionaron unas pequeñas cestas, guiados por las pautas del arqueólogo. Momento del que disfrutaron especialmente sintiéndose, por unos momentos, artesanos.

Gallego, preguntado por si debería acudir más gente a este tipo de talleres, contestó “sí y no. Ahora mismo somos diez, más o menos, hemos sido 25 en otros talleres, nosotros encantados, es una invitación abierta a Segovia y a su gente para que vengan a participar de una mañana con nosotros diferente. Queremos que venga quien quiera venir, a nosotros nos encantaría que todos los días estuviéramos aquí 30 personas haciendo cosas con las manos, pero lo importante es que la gente que venga entienda el espacio en el que está, entienda que es un espacio abierto, un espacio donde protegemos las cosas que son de todos y salga con esa sensación”.

En la siguiente de las convocatorias, probablemente trabajen con arcilla pero dentro de la misma temática de ‘Artesanos’, “para conocer un poco más sobre las pequeñas cosas que han compuesto la historia de la gente y cómo esas pequeñas cosas son las que guardamos en los museos y, por supuesto, mancharnos las manos”, sentenció el arqueólogo.