Fuencisla. Acontecimientos 1916-2016 4. Himno

En la década de los cuarenta, la Virgen de la Fuencisla recibió el regalo de un himno oficial. Desde entonces su venerada imagen es acompañada por los versos y notas de una composición entrañable que los segovianos aprenden en su infancia.

Como toda obra llamada a permanecer tuvo sus vicisitudes, algunas de las cuales nos han llegado.

En la base segunda de un certamen literario organizado por el Ayuntamiento con motivo de la Bajada de la Virgen en el mes de mayo de 1939, se establece: “HIMNO POPULAR RELIGIOSO A LA VIRGEN DE LA FUENCISLA”, letra y música. El himno ha de ser popular, todo coro; pero en letra puede haber distintos metros y rimas y en la música, distinción de tiempos y motivos.-PREMIO DE HONOR del Excmo. Y Rvdmo. Sr. Obispo de la Diócesis. 1.000 PESETAS” (AMSG, caja 5369, 38). Quede como botón de muestra del interés que había por dotar a la Patrona de su himno.

Se conserva en el fondo musical del Archivo de la Catedral una composición bajo el título “Himno-Plegaria a Santa María de la Fuencisla, Patrona de Segovia y su Tierra”. Los autores son Arturo Hernández (letra), y José del Moral (música). Está dedicado al maestro Conrado del Campo, que fue profesor de contrapunto y fuga del compositor.

La fecha es del mes Junio de 1940. Al final de la partitura se recoge esta información:

“NOTA: Este HIMNO-PLEGARIA a Santa María de la Fuencisla lo hice a ruego del autor de la LETRA que me invitó a presentarlo al CONCURSO de los JUEGOS FLORALES organizados en honor de la SEÑORA en el año 1940. No fue premiado. No fue premiado -entre otras razones que tuviera el tribunal de “UNO” formado por el MAESTRO ORGANISTA de la Catedral de ÁVILA, porque en realidad no me atuve a la CLÁUSULA de que fuera popular, ya que está compuesto para CORO y dos ESTROFAS para solista. Yo quedé muy contento, puesto que mi primer “obsequio” a mi MADRE ADORADA DE LA FUENCISLA, lo considero musicalmente -dentro de mi “nada” como de lo mejor de mis composiciones, y son más de quinientas…En los años 1941 y 42 hubo otros dos Concursos para que la Virgen tuviera su HIMNO OFICIAL y no acudí a ellos. Y también como el PRIMERO fueron rechazados los otros dos como HIMNO OFICIAL, por el SR. Obispo, Dr. PÉREZ PLATERO. (firmado José del Moral)”.

El himno es acompañado por órgano a ritmo binario con ternario gracias a los tresillos. Tras una introducción de cuatro compases de tres por cuatro, en do mayor, con tempo Maestoso comienza el canto del coro, con tempo muy expresivo, con esta letra “Virgen bendita de nuestra tierra, Madre adorada de la Fuencisla, sed nuestro amparo, sed de Segovia la clara estrella, la luz y guía”. Tras repetirlo un solista (tiple o tenor) canta la primera estrofa en compás de dos por cuatro, en la bemol mayor, a tempo dolcissimo: “En el hueco de tus manos quiero beber el agua cristalina, que brota de las rocas de tu trono, y cantando hasta el río o se desliza. Quiero ser como el agua y cantándote a Ti pasar mi vida. Olvídeme de mí si te olvidaré, Virgen bendita de la Fuencisla”. Se vuelve a escuchar el coro, pasando a la segunda estrofa que sigue en compás binario, a tempo poco “piu mosso” y muy sentido, en mi menor, y en la misma tesitura: “Madre del amor hermoso; flor nacida en los campos de Castilla, quiero ser como el lirio y la azucena que perfuman tu altar y se marchitan. Mis amores más tiernos, mis amores más tiernos lleguen como perfumes a tu Ermita. Olvídeme de mi si te olvidaré, Virgen bendita de la Fuencisla”. De nuevo el coro para terminar con “Virgen bendita de la Fuencisla”.

Los autores del mencionado himno de 1940 serán los mismos que los del posterior himno oficial: D. Arturo y D. José.

Arturo Hernández Otero, había nacido en Navas de Oro el 10 de diciembre de 1894. Ingresó a los 9 años en el Seminario, ordenándose de presbítero en 1917. Se doctoró en Sagrada Teología, y se licenció en Derecho Canónico. Haría compatibles sus clases como Profesor de Lógica, Ontología y Cosmología en el Seminario, con la tarea pastoral en la capital (Santa Eulalia, Salesas) y anteriormente en Migueláñez. El 4 de agosto de 1930 tomó posesión como Archivero de la Catedral, donde alcanzaría la dignidad de Chantre el 17 de febrero de 1949. Fue Fiscal General del Obispado, y Vicario General. Tras su fallecimiento el 5 de diciembre de 1956 quedó esta breve semblanza en la revista del Seminario: “D. Arturo nos ha dejado…Su recuerdo perdurará en nosotros. Su amabilidad de trato, su prudencia exquisita, su sensibilidad artística…Siempre que cantemos el ‘Virgen hermosa de nuestra tierra’ a la ‘madre adorada de la Fuencisla’, pondremos todo el aliento en las estrofas, invadidos por el recuerdo de D. Arturo que vertió todo su amor a Segovia; todo el arte y toda la ternura en los bellos versos que entonamos con música de D. José del Moral…Esto es sólo un símbolo de aquella vida densa, consagrada al deber…Hombre ecuánime y ponderado; su virtud principal era la prudencia. Dulce y suave en su trato ordinario, y fuerte cuando las circunstancias lo requerían. Amante como el que más de las cosas de Segovia, del Seminario, de la Catedral; fidelísimo en el cumplimiento de su deber y en la obediencia al Prelado; conocedor de los hombres y de las cosas todas de nuestra tierra, de nuestra historia, de nuestros archivos…, su prestigio entre el Clero diocesano no tenía igual. Todos lamentamos su pérdida, que no será fácilmente superada” (Fomento de Vocaciones Sacerdotales 164 (1957) 4. contraportada).

José Nemesio del Moral Ramírez (1903-1996), hijo de Juan del Moral Barrios, maestro de enseñanza, y María Ramírez Redondo, era natural de Zorita de la Frontera (Salamanca). Una vez realizados los estudios de latinidad, filosofía y teología, se licenció en derecho canónico. Su ordenación presbiteral tuvo lugar en 1927. Dos años pasó en Sigüenza como organista y profesor de música del Seminario. El 7 de febrero de 1931 tomó posesión como Maestro de Capilla de la Catedral de Segovia, cargo que desempeñó al menos hasta 1978 cuando cumplía los 75 años. Además de dar clases en el Seminario, desarrolló su labor pastoral como capellán de las Clarisas del Corpus Christi, de las Siervas de María, Juventud Católica, y en la Acción Católica. Una vez jubilado colaboró como sacerdote y músico en la Parroquia de San Millán. Su recuerdo está también asociado al Villancico de San Frutos que tantos años dirigió. Falleció el 19 de noviembre de 1996 a los 93 años…

FuenteJosé Segovia
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