Folklore al sol de otoño

La Asociación Cultural ‘Andrés Laguna’ ameniza la mañana en el casco histórico con un pasacalles

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En una soleada mañana de otoño, con las terrazas de la Plaza Mayor de Segovia llenas, la Asociación Cultural Folklórica ‘Andrés Laguna’ se encargó ayer de alegrar la estancia a un buen número de turistas y a unos cuantos autóctonos que por allí deambulaban. De unos años a esta parte, este colectivo celebra su particular ‘Día del Folklore’ el domingo más cercano a la festividad de San Frutos,y lo hace como mejor sabe, esto es, bailando piezas de la tierra, para gozo de su nutrida parroquia y de aquellos visitantes que, de forma casual, se encuentran en las calles a un grupo folklórico segoviano y, por curiosidad, se acercan, para saber cómo es el traje típico y cómo se danza por estos pagos.

La mañana de ayer, de temperatura fresca, resultaba idónea para un acto de este tipo. Desde los pies del Acueducto partieron, en pasacalles, los componentes del ‘Andrés Laguna’. Hicieron parada en San Martín. Y luego, prosiguieron hasta la Plaza Mayor, situándose ante la entrada del Ayuntamiento, donde ofrecieron un montón de piezas. Actuaron dos grupos. El ‘Andrés Laguna’ y otro, dirigido por una de sus componentes, Belén Martín, que se está encargando de iniciar en el baile segoviano a pequeños —de 3 a 10 años— del colegio público Villalpando.

Ambas formaciones se fueron alternando, siempre acompañadas por ‘los Dulzaineros de Otero de Herreros’. La primera ejecutó, sobre todo, jotas, bailes corridos y paloteos, lo que permitió apreciar los bellos manteos, de diversos colores, de sus componentes. El gracioso grupo de pequeños bailó varios sencillos paloteos, atreviéndose también con el popular ‘Arado’. Ante la Casa Consistorial se formó un gran círculo para ver las evoluciones de los danzantes. En rigor, habría que hablar de las danzantes. “En efecto, es un problema que existe, nos gustaría tener más chicos”, reconocía la presidenta de la asociación cultural organizadora del evento, Pilar Garrido. Por múltiples motivos, que no vienen al caso, lo cierto es que en los últimos años se asocian los bailes típicos de Segovia más a las mujeres que a los hombres. Y eso va a costar cambiarlo, pues pasa en todas las edades. “Nos faltan chicos, es verdad”, añadía Belén Martín, refiriéndose a su grupo de pequeños.

Aprovechando la actividad de ayer, la presidenta del ‘Andrés Laguna’ quiso promocionar su grupo, ahora integrado por una veintena de componentes. “Quienes quieran bailar con nosotros, únicamente tienen que presentarse los miércoles, a las 20,30 horas, en el teatro del instituto Andrés Laguna”, informaba Garrido. El simbólico precio de la cuota mensual —5 euros— no supone un problema económico para nadie. “Tenemos danzantes de un amplio abanico de edades, desde 15 hasta más de 50”, añadía, insistiendo en que lo que dice el carné de identidad no debe asustar a nadie que desee aprender a echar un baile.

Con el propósito de animar a los interesados, a modo de anzuelo, Garrido sacaba a relucir las numerosas actividades anuales impulsadas por el grupo. Entre ellas citaba la ya tradicional muestra del mes de septiembre, en el Azoguejo, que en 2018 cumplirá 25 ediciones; o el anual festival benéfico —en marzo o abril— a beneficio de alguna ONG. “En verano no descansamos —continuaba diciendo—; actuamos en muchos pueblos, en bodas, en muchos sitios que nos llaman…”.

Acabada la actuación de ayer, las danzantes repartieron pastas entre el público, para sorpresa de alguno de los presentes, que además de ver gratis un espectáculo se llevó a la boca un dulce.