De izquierda a derecha, Elvira Sastre, Alberto Martín y Carlos Rod, ayer en la Casa de la Lectura. / Kamarero
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“Llenazo” en la Casa de la Lectura, aunque la sala no tiene un gran aforo, para asistir a la segunda jornada de la iniciativa municipal #SomosdeSegovia, en la que participaron los jóvenes autores Elvira Sastre y Alberto Martín, con la intervención del editor y también escritor Carlos Rod, de La Uña Rota.

Con el título ‘Nuevos puños para infinitas letras’ en esta ocasión se trataba de que los jóvenes segovianos conocieran sus historias, su dedicación a la literatura y el proceso creativo de ambos.

Con tan solo 12 años, la poeta Elvira Sastre (Segovia, 1992) escribió su primer poema y a los 27 años sus versos ya han llegado a miles de personas gracias a sus poemarios ‘Cuarenta y tres maneras de soltarse el pelo’, ‘Baluarte’, ‘La Soledad de un cuerpo acostumbrado a la herida’y «’Aquella orilla nuestra’.

Probablemente parte de su éxito tenga que ver con la forma con la que hace llegar sus versos al público. Ya sea a través de las redes sociales, con proyectos artístico-literarios como ‘Tú la Acuarela/Yo la Lírica’ o como precursora de un nuevo formato de espectáculo que combina la poesía con otras artes como la música.

Alberto Martín (Segovia, 1982) compagina su trabajo como community manager con su labor como profesor de la Universidad de Valladolid, en el Campus María Zambrano en el que imparte clases desde el año 2011. En su faceta literaria, ‘El silencio de Raquel’ supone su tercera incursión en el mundo de la literatura, y la primera que se desarrolla en su ciudad natal.

Anteriormente ha publicado dos novelas de misterio con la editorial sevillana Premium Editorial: ‘Tras la estela de un cuadro’(2012), que fue finalista del Premio Ateneo joven de novela, y ‘Cuando sopla el viento de Levante’ (2016), publicación ambientada en Cádiz, una ciudad que conoce a la perfección por haber sido en la que ha pasado siempre sus vacaciones.