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Paraje donde se prevé podría estar el vaso del embalse del Ciguiñuela si se llega a construir. / EL ADELANTADO
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La construcción del embalse del Ciguiñuela en Segovia no daría suficiente respuesta a la demanda agraria, riego de cultivos aguas abajo del río Eresma —fundamentalmente en la provincia de Valladolid, en la comarca de Medina del Campo— debido a que en años secos el caudal sería insuficiente y los estudios a futuro señalan que la cuenca del Duero, a la que pertenecen Ciguiñuela y Eresma, va a ser de las más afectadas por el cambio climático con menor pluviometría en las próximas décadas.

Un ‘Estudio de la alteración hidrológica actual en el río Eresma por el embalse del Pontón Alto y de la alteración hidrológica futura por la construcción de la nueva presa del Ciguiñuela’, trabajo de fin de grado que realizó la ingeniero Marta González Gil en 2014, recoge que este embalse funcionará como un recrecimiento del actual del Pontón Alto, lo que permitirá abastecer al 100% las demandas urbanas e industriales y solo entre el 57% y el 59% de las demandas agrarias de la cuenca.

Mientras las demandas urbanas e industriales se darán desde los embalses a través de conducciones hasta las estaciones de tratamiento de agua potables (ETAP), lo que supone una detracción de agua al sistema del río, las demandas agrarias se satisfarán a través de los cauces, “que en este caso, siendo el Ciguiñuela de poca entidad y con un marcado carácter estacional, es muy probable que estas demandas agrarias se tengan que dar desde el cauce del río Eresma, lo que supondrá un cambio en la estacionalidad de los caudales”, indica el citado estudio de esta ingeniera (Grado en Ingeniería del Medio Natural por la Universidad Politécnica de Madrid) que ha trabajado para la consultora IDOM, empresa encargada de realizar el Estudio de Impacto Ambiental del proyecto de construcción del embalse del Ciguiñuela, en el que participó.

Con este trabajo recoge mediciones y datos de años pasado, hace una proyección de los futuros y recalca en sus conclusiones algo que hasta ahora no ha comentado ningún responsable técnico ni político y es que con la construcción del nuevo embalse del Ciguiñuela, la masa de agua resultará “muy alterada hidrológicamente”, algo que no ha ocurrido, por ejemplo, con el Pontón Alto, como también señala el estudio de esta ingeniera.

Para poder evaluar la alteración una vez construido tuvo que diseñar un régimen futuro de explotación, teniendo en cuenta tanto los nuevos objetivos de demandas a satisfacer —además de urbanas incluye los regadíos—, como las normas de la CHD (Confederación Hidrográfica del Duero) sobre caudales ecológicos mínimos. La alteración hidrológica se debe a que se reducirán los caudales y tendrá “gran trascendencia el cambio producido en la estacionalidad, ya que se invierte por completo el patrón anual del régimen de caudales”.

Aunque González Gil reconoce que “actualmente no hay modelos que, a la vista del grado de alteración del régimen de caudales, permitan hacer estimaciones fiables de sus efectos netos sobre el ecosistema acuático, tanto en la biota acuática y de ribera como en la dinámica morfológica… a partir de los efectos identificados en otros cauces sometidos a alteraciones de características similares, se puede afirmar que tanto la vegetación de ribera como la biota acuática y la dinámica geomorfológica se verán afectadas”.

Respuesta municipal

Por otro lado, tras la defensa de este proyecto por parte del presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero, Juan Ignacio Diego, durante su visita a Cuéllar el pasado miércoles, la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, ha manifestado que la ciudad “no ve” esa opción aunque se pregunta si eso será suficiente dado que la gestión de esta infraestructura depende del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, a través de la sociedad pública Acuaes.

Luquero, que matiza que el embalse del Ciguiñuela “resuelve primero el problema de regadío en la provincia de Valladolid, en Medina del Campo, y luego ya de paso el de abastecimiento de agua de Segovia, y entre comillas porque habría que bombearlo todo”, reitera que el Gobierno municipal está dispuesto a estudiar desde un punto de vista técnico “una tercera vía” que no sea ni ese proyecto ni el de Puente Alta que siempre ha defendido junto a su equipo.

El pasado mes de diciembre hubo ya una reunión a nivel técnico en el Ministerio “y parece que había buena disposición en el sentido de que si la ciudad no lo veía tampoco se iba a proceder con la opinión en contra; eso me trasladaron los técnicos pero tengo que ser cautelosa porque yo no estaba presente”, comentó ayer la regidora.

Gordo pide datos en el Congreso

El diputado nacional del PSOE por Segovia, Juan Luis Gordo, ha solicitado al Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente un estudio sobre el futuro embalse.

El pasado día 7 de febrero el parlamentario socialista por Segovia registró en el Congreso de los Diputados la solicitud del “estudio para la construcción de una presa para embalsar agua en el río Ciguiñuela y su conexión con el embalse de Puente Alta”.

Al día siguiente, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), Juan Ignacio de Diego, defendía en la provincia de Segovia, durante una visita a la villa de Cuéllar, las ‘bondades’ de este embalse desde todos los puntos de vista, menor coste de construcción que otras alternativas, mayor capacidad de embalsar e incluso menor impacto medioambiental, algo que la alcaldesa de Segovia cuestionó ayer en rueda de prensa.

A Luquero no le convence lo del menor impacto entre otras razones por la mayor envergadura del embalse —el anteproyecto recoge una capacidad máxima de 29 hectómetros cúbicos, que unidos a los 7,4 actuales del Pontón equivalen a 36 hectómetros— y lo antepone a su propuesta en Puente Alta (Revenga), “donde ya hay una presa, una carretera, la impronta humana está muy marcada”.