Ana Doldán, Miquel Navarro y Francisco Vázquez, junto a la obra del valenciano. / kamarero
Ana Doldán, Miquel Navarro y Francisco Vázquez, junto a la obra del valenciano. / kamarero
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El 28 de abril de 1998 se inauguraba el Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente, con los objetivos de investigar y difundir la obra del pintor segoviano y para atender a los artistas y movimientos más importantes de los siglos XX y XXI, a través de la organización de exposiciones y actividades de distinta índole. El primer museo de arte contemporáneo de Castilla y León cumple hoy 20 años y lo hace con la apertura de la exposición ‘Ciudad Roja’, de Miquel Navarro, uno de los máximos exponentes de la escultura contemporánea nacional e internacional, que cohabitará con una selección de obras de Esteban Vicente relacionadas con el paisaje urbano, pertenecientes a la colección permanente del Museo.

El presidente del Museo Esteban Vicente, dependiente de la Diputación Provincial, Francisco Vázquez; la directora conservadora del Museo, Ana Doldán, y el artista Miquel Navarro presentaron ayer la exposición que permanecerá en Segovia hasta el 3 de junio. ‘Ciudad Roja’ es una de las obras más paradigmáticas del artista, que acerca al espectador al que ha sido el eje vertebrador de su obra escultórica desde la década de los 70: las ciudades. Miquel Navarro realiza urbes ideales, poéticas, metafóricas, plenas de alma y espíritu, “poemas de la mirada”, como él mismo las denomina. Son obras complejas, que esconden vivencias y deseos, emociones y sentimiento, interpretaciones y referencias a la historia del arte, como por ejemplo, al futurismo o al constructivismo.

A pesar de la ausencia del ser humano, las alusiones al mismo son constantes. Navarro interpreta sus ciudades como una metáfora del útero materno, en tanto refugio del hombre, pero también relaciona los fluidos de las calles con las venas y con las arterias del cuerpo. Los tótem, siempre presentes en sus instalaciones, hacen referencia al hombre, en tanto símbolo fálico y también a la soledad del individuo, lo que le dota de una gran carga existencial.

Miquel Navarro erige sus ciudades sin necesidad de pedestal, al mismo nivel del espectador, lo que hace que la ciudad vaya emergiendo al paso del mismo enalteciendo aún más esa relación con el hombre, al igual que el material elegido para ejecutarla, el hierro colado, que permite al artista acercarse a las raíces, al origen.

‘Ciudad Roja’ ocupa ya un espacio de 20×5 metros en la Sala 5 del Museo Esteban Vicente, junto a los paisajes urbanos del segoviano. El artista valenciano mostró su satisfacción por compartir espacio con parte de la obra de Esteban Vicente, del que es coleccionista, “y con el que tengo cierta sintonía creativa”. Miquel Navarro es, desde 2009 académico electo de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Su discurso de ingreso se titulaba ‘Juegos de la infancia, donde se fragua el arte”, lo que enlaza directamente con la obra escultórica de un Esteban Vicente que “fraguaba” sus pequeñas esculturas desde un ideal puramente lúdico y de juego.

El Museo Esteban Vicente de Segovia continúa así como centro multidisciplinar y dinamizador de la cultura de la capital, enriqueciendo la misma dentro de los postulados de la historia y el arte contemporáneos. “El Museo es un foro de encuentro entre distintas personas relacionadas con el mundo del arte contemporáneo como pueden ser artistas, críticos, comisarios, conservadores, galeristas, generando un lugar para el pensamiento y el debate”, explicó la directora de la pinacoteca segoviana, Ana Doldán.