Algunas mesas del municipio registraron filas y pequeñas esperas el pasado 26 de mayo, aunque por debajo de las producidas el 28 de abril. / Kamarero
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La radiografía electoral del municipio de Segovia ofrece datos relevantes no solo en cuanto al reparto del voto de izquierdas por barrios -el PSOE ganó en todas las mesas de San José, Nueva Segovia, La Albuera y San Lorenzo- sino también en el índice de participación de los vecinos inscritos en el censo electoral, de manera que la abstención fue especialmente alta en San José, un barrio con mucha gente mayor y una relevante población inmigrante, donde en dos de las urnas la participación se situó por debajo del 60 por ciento.

Presisamente el índice más bajo, con el 57,51 por ciento de los votantes censados, lo registró una de las mesas del Instituto Giner de los Ríos, donde votan, por ejemplo, gran parte de las familias que pertenecen al barrio desde su origen en los años cincuenta del siglo pasado.

En Nueva Segovia se da una circunstancia curiosa, ya que se trata de uno de los barrios de mayor extensión y que ha crecido en diferentes décadas, desde los años ochenta hasta hace relativamente poco tiempo, de ahí que la participación no sea homogénea y oscile entre el 60 por ciento y más del 74 por ciento, según la mesa.

Esa misma situación se puede observar, aunque de forma menos acusada, en el barrio de La Albuera. En este caso, la participación más alta se registró en las mesas del Colegio El Peñascal, donde vota en gran medida el vecindario de la antigua colonia de El Peñascal, con viviendas unifamiliares, aunque también otras de bloques construidos a partir de los años sesenta y setenta e incluso algunos que ya pertenecen al nuevo milenio.

El Colegio Eresma, también en La Albuera, tenía dos mesas en las pasadas elecciones municipales y en una la participación superó el 70 por ciento mientras en la otra no llegó al 65 por ciento.

Igualmente, en San Lorenzo se dan diferencias significativas porque, como ocurre en Nueva Segovia o en La Albuera, hay zonas muy diferentes y poblaciones que se han ido asentando en distintas etapas. En este caso, los vecinos de lo que puede considerarse el núcleo antiguo del barrio fueron los que más se abstuvieron, con dos mesas en las que la participación superó por poco el 60 por ciento, mientras que las correspondientes a la zona más poblada de Vía Roma y aledañas registró índices por encima del 70 por ciento o cerca de ese porcentaje.

Zamarramala en alto

Como dice la letra de una popular jota, Zamarramala ostenta tras las últimas elecciones el índice de participación más alto de todo el municipio, ya que votaron casi el 76 por ciento de los censados en este barrio incorporado.

Otro barrio incorporado que superó el 70% fue Madrona, al igual que los vecinos de la entidad local de Revenga, que con el 75,10 por ciento ocupan el segundo lugar del ranking entre los menos abstencionistas del municipio.

De las cinco mesas del recinto amurallado, cuatro de ellas superaron el 70% de participación en los comicios locales del 26 de mayo.
Otras zonas del centro, en torno a la avenida del Acueducto o el paseo de Ezequiel González, con mesas en el Colegio Diego de Colmenares, superaron el 71%, mientras que en las dos mesas del Instituto Andrés Laguna (donde votaron, entre otros, vecinos de Las Lastras), la participación estuvo por encima del 72%.

La media en el municipio fue del 68,42%, más de cuatro puntos por debajo de la media provincial (72,61%).