Claudio García, entre Pedro Palomo y Jaime Pérez, tras recoger su premio. / Nerea Llorente
Claudio García, entre Pedro Palomo y Jaime Pérez, tras recoger su premio. / Nerea Llorente
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Contra esa falsa imagen del empresario como un hombre permanentemente enfadado, solitario e insolidario se rebeló ayer el presidente de la Federación Empresarial Segoviana, Andrés Ortega, en la anual entrega de los ‘Premios Empresariales FES’, donde quiso advertir de un llamativo hecho, el de que todos los presentes iban con una sonrisa dibujada en la cara, lo que a su juicio es un claro reflejo de la grata sensación que tienen aquellos que trabajan en lo que quieren, porque un día tomaron la decisión de iniciar un camino propio, de crear una empresa.

En su discurso, pronunciado en el Parador de La Granja, Ortega quiso insistir en que emprender un camino propio no significa estar aislado de los demás. Al contrario. “Los empresarios nos integramos en nuestro entorno; somos parte de él”, aseguró. A modo de cuña comercial de la FES, defendió que “si estás jugando solo, siempre perderás ante un equipo”, animando así a los empresarios a agruparse, a formar parte de un colectivo que defiende los intereses comunes y tiene voz.

“Somos —dijo— empresarios trabajando para empresarios”. “Cuando nos sentamos a una mesa negociamos por vosotros; cuando intervenimos en un acto llevamos vuestra voz; y cuando tenemos la oportunidad os damos la visibilidad que merecéis”.

A aquellos que acusan a los empresarios de mirar únicamente por su beneficio económico también se dirigió Ortega, de forma velada, cuando explicó que el colectivo esta “comprometido con su entorno”, de modo que su actividad revierte con la sociedad, compartiendo con ella sus desafíos. “Somos empresarios y tenemos una responsabilidad en el desarrollo de nuestro territorio y en el bienestar de sus ciudadanos, y esa es nuestra contribución a la sociedad”, indicó.

Antes de repasar la trayectoria de los seis galardonados, Ortega habló del gran objetivo que se ha planteado la FES para los próximos años, ‘Segovia 25/250’, consistente en la creación de al menos 250 empresas hasta el año 2025. Explicó que si la FES se ha embarcado en tamaño reto ha sido para frenar la sangría de población de Segovia y despertar la economía provincial. “Lo hacemos —sostuvo— porque de verdad creemos en las potencialidades de Segovia y porque es necesario abordar la diversificación de nuestra red empresarial”.

Mencionando ya a los premiados, destacó, en primer lugar, el ejemplo de superación de ‘Los Joaquines’, empresa que ha logrado resurgir de sus cenizas después de que sus instalaciones de Pinillos de Polendos ardieran en 2014. Del joven Pablo Horcajo aplaudió su espíritu emprendedor y el camino que lleva, “que recorre con alegría, con confianza y un entusiasmo que contagia”. Al popular pastelero Jesús Manso, agradeció, sobre todo, su generosidad, que justifica que en los últimos meses no paren de lloverle premios y homenajes. Ortega justificó el laurel a la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil de La Granja y Valsaín al considerar al colectivo “un modelo de solidaridad que no se alimenta de gestos sino de implicación verdadera”. Resaltó también la capacidad innata de liderazgo de Claudio García, cuyo tesón le han convertido en un referente en el sector de la automoción. Y, para acabar, de Avícola Velasco advirtió su exponencial crecimiento, en plantilla y facturación, que ha contribuido al desarrollo de su comarca.

Aprovechando la presencia de políticos de todos los partidos, Ortega citó diversas reclamaciones del colectivo empresarial, comenzando por una mejora de la fiscalidad, con medidas como un Impuesto de Sociedades muy bajo para las empresas de escasa facturación, de modo que se contribuya a desincentivar la economía sumergida. También pidió “más incentivos para que las empresas puedan innovar” y “legislar menos y mejor”, para la evitar la maraña legislativa actual que “nos hace perder competitividad y eficacia”.

Con su intervención, Ortega, quiso —según él mismo reconoció— insuflar “una inyección de optimismo y satisfacción” a los presentes, queriendo transmitir la idea de que en Segovia “hay equipo y hay cantera”. “Demos un paso al frente. Trabajemos unidos. Ayudemos a que Segovia multiplique su capacidad económica con empresas más fuertes, más dinámicas, más abiertas al mundo”, finiquitó.