El Pontón continúa recibiendo bañistas este verano a pesar del riesgo existente

Casi dos décadas después de la entrada en funcionamiento del embalse, ninguna administración pública ha regulado su uso para actividades de ocio o deportivas

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Hace algo más de un año, al conocerse la muerte por ahogamiento de una adolescente de 16 años en el Pontón Alto, mientras disfrutaba del agua junto a otros excursionistas desplazados desde Madrid, fueron muchas las voces que se alzaron pidiendo medidas de seguridad en una zona que no está autorizada expresamente para el baño pero que muchos segovianos y también visitantes siguen utilizando para refrescarse este verano.

El embalse entró en funcionamiento en 1993 y se cobró su primera víctima en el verano de 1995. Ya en ese momento entidades como la Escuela Segoviana de Socorrismo alertaron sobre la necesidad de regular el baño y adoptar medidas de seguridad.

La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) es la titular de la presa como infraestructura destinada al abastecimiento de agua a las poblaciones de Segovia y San Ildefonso pero no tiene competencia en la vigilancia del embalse y su cola.

La Junta de Castilla y León reguló en 1997, a través de un decreto, las zonas de baño en la Comunidad Autónoma. Según esta legislación, que hace incidencia sobre todo en aspectos sanitarios y de calidad de las aguas, corresponde a los ayuntamientos la solicitud de zonas de baño situadas en sus términos municipales.

Una vez autorizada esa clasificación, el decreto establece que los ayuntamientos tienen que aprobar unas ordenanzas municipales para regular el buen uso de las zonas de baño, incluyendo el régimen de infracciones o sanciones.

Además, son estas entidades locales las responsables del mantenimiento y limpieza general de la zona, así como de su balizamiento si fuera necesario. Igualmente es de competencia municipal “la puntual y correcta información a los bañistas sobre la aptitud de las aguas para el baño”, según la calificación otorgada por las autoridades sanitarias, y de las variaciones del caudal que puedan suponer un riesgo para los bañistas.

Todas estas atribuciones de competencias a los ayuntamientos han motivado que sean muy pocos los municipios de la Comunidad Autónoma que hayan solicitado a la Junta zonas de baño: Cinco en Ávila, dos en Burgos, cinco en León, dos en Palencia, uno en Salamanca, uno en Segovia (Maderuelo para el embalse de Linares del Arroyo), cuatro en Soria, uno en Valladolid y cuatro en Zamora. 31 zonas en total, de las que once se encuentran situadas en ocho embalses.

En este sentido, el alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, en cuyo término municipal se encuentra la playa o zona del embalse del Pontón que más bañistas registra desde su construcción, es partidario que “entre todas las administraciones públicas”, CHD, Junta de Castilla y León, Diputación Provincial (al haber varios municipios afectados), su ayuntamiento y el de Palazuelos de Eresma, “busquemos una solución”.

Vázquez no es partidario de solicitar una zona de baño “por una cuestión de imagen, ya que se trata de un embalse dedicado al abastecimiento de personas”, aunque reconoce que la calidad de las aguas no se verían afectadas por la existencia de bañistas.

Si todas las administraciones se mostraran de acuerdo, el alcalde del Real Sitio considera que es necesaria una prohibición expresa “para que la prohibición se haga efectiva” y sean las fuerzas de seguridad del Estado las que tengan la capacidad sancionadora.

Por el contrario, si entre todas las administraciones, consideran conveniente autorizar el baño en el Pontón, Vázquez señala que se tendrían que habilitar entre todas las administraciones “los medios suficientes para garantizar la seguridad de los bañistas”.

En cualquier caso, este responsable municipal recuerda que el baño no está autorizado y que el Ayuntamiento de San Ildefonso ha instalado carteles informativos en la zona para advertirlo. Sin embargo, añade que “cuando los ponemos, inmediatamente los quitan, eso no sirve de nada”.

Vázquez insiste en que “no tiene sentido bañarse en el pantano en las circunstancias actuales”, además del daño a la imagen del abastecimiento de dos municipios. “A nadie se le ocurre ir a bañarse a un depósito de agua potable, es un problema de lógica y de educación porque actualmente se dispone de lugares para el ocio y el baño que reúnen las mejores condiciones”.

La Escuela de Piragüismo del Ayuntamiento de Palazuelos también utiliza sus aguas.- El alcalde de Palazuelos, Domingo Asenjo, asegura que la zona del Pontón que se encuentra en el término municipal se corresponde con la presa en sí y el margen derecho del pantano, “donde prácticamente no hay bañistas”. Sí admite que en ese lugar es utilizado para la práctica deportiva del piragüismo, a través de la Escuela Municipal, que desde abril o mayo y, hasta las lluvias de otoño utiliza para sus prácticas las aguas del embalse del Pontón Alto, mientras que el resto del año se hacen en el propio río Eresma. Además, en esta localidad existe un club de piragüismo federado, que lleva precisamente por nombre ‘Río Eresma’. Asenjo añade que la citada escuela “nunca ha tenido incidentes que reseñar” porque cuenta con monitores autorizados y se adoptan todas las medidas de seguridad.

Reconoce, sin embargo, que este municipio no vería mal un plan de usos del pantano, elaborado por parte de la Junta de Castilla y León con la colaboración de otras administraciones, como ayuntamientos o Confederación Hidrográfica del Duero. Además se pregunta si no debería considerarse como zona de baño la que de forma espontánea y continuada utilizan los ciudadanos para esa práctica.