El inicio de las obras en la casa rectoral se retrasará hasta septiembre

Los actos previstos para conmemorar el centenario de la coronación canónica de La Fuencisla determinarán si los trabajos comenzarán a principios o a finales del próximo mes

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La llegada del verano ha ralentizado el inicio de las obras de consolidación de la cubierta de la casa rectoral del santuario de Nuestra Señora de La Fuencisla, rompiendo las previsiones de la diócesis que barajaba el mes de julio para comenzar los trabajos en el edificio anexo al santuario. Finalmente, será en septiembre cuando los andamios comiencen a instalarse para iniciar el proyecto de reacondicionamiento de la cubierta del edificio, que contempla la instalación de cerchas para sujetar la estructura del tejado y evitar el peligro de hundimiento que su actual diseño presagiaba.

«Será en septiembre», asegura el delegado diocesano de Patrimonio Miguel Angel Barbado, que asegura que la diócesis sigue trabajando para acelerar los trámites burocráticos previos al inicio de las obras, con el fin de tener todo preparado para cuando sea necesario. Así, precisó que ya cuentan con los permisos municipales pertinentes, y ahora queda la presentación del proyecto en la Junta de Castilla y León, así como los correspondientes visados en el colegio de Aparejadores. El delegado indicó que posiblemente este mes pueda quedar todo completado, confiando en que las vacaciones no enlentezcan la tramitación en los órganos administrativos competentes.

Una vez resuelto, sólo queda determinar la fecha más idónea para el comienzo de las obras, ya que los actos de la coronación canónica de la Virgen de La Fuencisla que este año coincidirán con el novenario en honor de la patrona de Segovia harán oscilar el inicio entre antes o después de la novena. Barbado manifestó que será el obispo de Segovia César Franco quien decida sobre la fecha al regreso de sus vacaciones estivales, previsto para la segunda quincena de agosto, siempre contando con la opinión de la Real Cofradía de Nuestra Señora de la Fuencisla, sobre quien pesa la organización de los actos religiosos y devocionales.

El principal inconveniente reside en la entrada y la salida de la imagen del santuario, ya que se realiza por la puerta lateral del templo, que previsiblemente se vería ocupada por los andamios de la obra. Además, los actos del centenario prevén también celebraciones en el santuario que las obras podrían perjudicar.