El equipo del ‘Abrigo del Molino’ amplía la zona de prospección por el valle del Eresma

Una veintena de estudiantes y arqueólogos de universidades españolas y de Francia trabajarán como voluntarios en el yacimiento segoviano.

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El equipo de investigación arqueológica del yacimiento ‘Abrigo del Molino’ extenderá este verano la zona de estudio por nuevos puntos del valle del Eresma para poder documentar “lo que hicieron los neandertales en este entorno, cerca de lo que miles de años después ha sido la ciudad de Segovia”. Así explicaba ayer el codirector de la investigación arqueológica, David Álvarez, uno de los objetivos con los que ayer comenzaba la segunda campaña de excavaciones en el yacimiento ‘Abrigo del Molino’, enmarcada en el proyecto ‘Primeros pobladores de Segovia’.

Los trabajos cerca del río consistirán en prospecciones, sin llegar de momento a abordar excavaciones, ni interferir en el ritmo de vida normal en esta zona de la ciudad.

Los investigadores consideran que se trata de un hábitat privilegiado, en el entorno del Sistema Central, que pudo ser zona de refugio de poblaciones de cazadores y recolectores. Seguramente pueda haber allí más localizaciones y yacimientos similares al descubierto en 2012 que demostró la existencia de los primeros segovianos hace 60.000 años, según argumentó el doctor en Prehistoria, profesor en la Uned.

Además, la campaña de trabajo que se desarrollará hasta el día 1 de agosto dará continuidad a los trabajos iniciados y se centrará en el estudio geológico y arqueológico de la estratigrafía del abrigo, la valoración de la ocupación humana del yacimiento, la datación y secuencia cronocultural del depósito arqueológico, el estudio de elementos materiales, y la aproximación paleoecológica y arqueozoológica.

Los detalles de la intervención de este verano fueron expuestos ayer por el delegado territorial de la Junta en Segovia, Javier López-Escobar, junto al diputado de Promoción Económica de la Diputación Provincial, Rafael Casado; la concejala de Patrimonio del Ayuntamiento de la capital, Claudia de Santos; y David Álvarez, del equipo de dirección del proyecto. En sus intervenciones, todos destacaron la importancia que tiene poder mantener en estos tiempos de dificultades económicas un trabajo de campo que ha situado a Segovia en un lugar destacado de la investigación española y ha hecho que este yacimiento sea conocido como uno de los más importantes de la península ibérica.

Una de las novedades de la temporada de 2014, como ya avanzó este diario, es la participación de un grupo de veinte voluntarios, entre los que se encuentran licenciados, doctores y alumnos de varias universidades españolas y de Francia, que vienen a trabajar y a aprender en el ‘Abrigo del Molino’. De esta forma, Segovia hace ciencia y también contribuye en la formación de investigadores, según remarcó el delegado de la Junta.

Dos años de trabajo

El ‘Abrigo del Molino’ se sitúa en un emplazamiento destacado, desde el punto de vista estratégico, en la ladera baja del cañón excavado por el río Eresma en las lastras del piedemonte calcáreo de la Sierra de Guadarrama.

Tras el hallazgo en abril de 2012 de los primeros restos de industria lítica de aspecto paleolítico en esta zona, el año pasado se puso en marcha la investigación en el yacimiento. Se identificaron 11 niveles, con presencia humana en tres de ellos. En una primera prospección superficial, se recuperaron en estos niveles 21 piezas, entre piedras y huesos. Las piezas de piedra son, en su mayoría, restos de talla de sílex y entre los huesos se encontraron varios fragmentos de diáfisis y vértebras de pequeños mamíferos, 2 radios izquierdos, un fragmento de mandíbula, y un húmero de conejo.

Todas las piezas líticas recuperadas son indicadores directos de que en la zona se produjo actividad de talla ‘in situ’. La técnica de trabajo de talla utilizada y el estudio cronológico de los niveles permitieron datar el yacimiento en las últimas fases del Paleolítico Medio Peninsular y concluir que el ‘Abrigo del Molino’ tuvo ocupación de un grupo humano del tipo conocido como hombre de Neandertal.