El cobre ya no se cobra

El descenso del valor del metal en Bolsa reduce el número de robos y se normaliza así el suministro de luz y teléfono

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El cobre ha vuelto a la posición que le correspondía en la escala de los metales. Y con ello se respira más tranquilidad en la provincia. Durante los últimos años habían sido numerosos los robos de cableado que interrumpían el suministro telefónico a la población. Además, muchas obras en construcción también han sido objeto de robos.

Sólo la compañía Telefónica sufrió el año pasado en la provincia de Segovia cerca de 30 robos, lo que supuso la sustracción de más de 31 kilómetros de cableado, en concreto, 31.813 metros. En algunas ocasiones el tendido repuesto tardó menos de dos días en ser desmontado de nuevo por los ladrones. “Nos ha supuesto coste económico importante por el valor del material, por el trabajo de recuperación y de tiempo; y un grave daño en la imagen hacia nuestros clientes por causas ajenas a nosotros”, explican desde la compañía de telecomunicaciones.

En Segovia capital se llevaban incluso el cableado de las farolas que se iban a instalar en algunas obras que se realizaban en las calles.

Del alto precio que tenía el cobre pueden dar buena cuenta electricistas, fontaneros o instaladores de canalones, que con el desarrollo del sector inmobiliario habían visto cómo subía el precio del material cada semana, y que ahora ha sufrido un brusco bajón.

Si en el año 2005, se pagaba por la tonelada de cobre entre 1.500 y 2.000 euros, en 2008 ascendió hasta los 5.000 euros. Ahora ha vuelto a los niveles de entonces.

La crisis global que afecta a los mercados internacionales ha hecho que el precio del cobre se haya desplomado en las principales bolsas. El metal rojo obtuvo su valor más bajo en seis años este invierno, regresando a los valores que tenía en marzo de 2002 (2,26 dólares la libra). En el último año el metal ha perdido más de un 50 por ciento de su valor.

Las fuerzas de seguridad consultadas por este periódico atribuyen a este hecho económico el principal motivo por el que haya descendido el número de robos cometidos y que tenían como objetivo la sustracción del cobre para su posterior venta.

Prácticamente toda la provincia de Segovia se vio afectada por las sustracciones el año pasado.

En enero del año pasado, el Ayuntamiento de Martín Muñoz de las Posadas denunció el robo de unos 400 metros de cable subterráneo del Paseo de los Rosales, un hecho producido durante las Navidades. El hurto ocurrido dos meses después de la inauguración de la instalación, que había sido financiada con cargo a los Planes Provinciales de la Diputación

En abril, fueron detenidos tres presuntos autores de robo de cable de telefonía en un control en la autovía A-1, en Castillejo de Mesleón. También en San Pedro de Gaíllos fue detenido otro individuo, de nacionalidad rumana, cuando transportaba en su coche 200 kilos de cobre y tres ovejas.

En mayo, una decena de empresas del polígono Prado Vega, de Cuéllar se vieron afectadas por robos.

En junio, la localidad de Zarzuela del Monte, había sufrido tres sustracciones en poco más de una semana de tiempo.

Ya en verano, le tocó a la comarca de Cantalejo, donde localidades como Aldealcorvo, Sebúlcor o Aldeonsancho fueron algunos de los pueblos que se quedaron sin cableado telefónico.

A principios de septiembre varios desconocidos sustrajeron varios kilómetros de cable de la línea telefónica en el tendido comprendido entre los municipios de Matabuena y Pedraza y que dejó a algunas localidades sin este servicio de comunicación.

En el mes de noviembre, la Guardia Civil, que se encontraba tras la pista del presunto autor de estos robos, encontró cable de cobre oculto en el paraje ‘El Regajal’ entre las localidades de Monterrubio y Lastras del Pozo. Este cable procedía del tendido telefónico que da servicio a estas localidades y que había sido también cortado y robado. Este mismo mes, nueve ciudadanos rumanos, uno de ellos menor de edad, pasaron a disposición judicial como presuntos autores del robo de cable y chatarra en varios pueblos de la provincia. En el momento de su detención, en El Espinar, llevaban cerca de una tonelada de material robado.