El 92 por ciento de los árboles de la ciudad está en muy buenas condiciones

El informe elaborado por la empresa Tecnigral pone de manifiesto que un porcentaje mínimo del arbolado tendrá que ser talado “porque no hay ninguna otra alternativa”

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Del año 1996 databa el inventario de árboles de la cuidad. No es que haya variado mucho, pero era necesario actualizarlo y conocer el estado en el que se encuentra a día de hoy el arbolado segoviano. Por ello, el Ayuntamiento encargó un informe a la empresa especializada Tecnigral, que ayer presentó sus resultados en una jornada informativa celebrada en la Casa Joven bajo el título ‘Nuevo Inventario de Arbolado de la Ciudad de Segovia. Casos de Riesgo y Propuestas de Trabajo’.

Laura Mendiburu, bióloga de Tecnigral, preció que el trabajo realizado ha consistido en “una actualización del inventario, pie a pie, de todos los árboles; y un estudio del estado de todos los árboles, valorando su estado fitosanitario y la posibilidad de ocasionar roturas o accidentes”, en base a lo cual la empresa ha hecho una serie de propuestas al Consistorio segoviano.

Respecto al inventario, aseguró que “ha aumentado la población de árboles y ha aumentado también la diversidad de especies que tiene la ciudad, pero eso tiene también su contrapunto y es que, a veces, tener más arbolado no es mejor, porque lo importante es tener el arbolado apropiado”.

Por ello, destacó Mendiburu, “pie a pie, el experto ha ido valorando si el árbol que está mirando es el apropiado para el sitio en el que está plantado. De aquí se desprenden conclusiones como, por ejemplo, que hay determinadas zonas en las que sobra arbolado, o sobran especies, porque tenemos demasiada presencia de algunas especies que se debería ir equilibrando con otras nuevas”.

En este sentido, Segovia cuenta con muchos ejemplares del conocido como castaño de indias, Aesculus hippocastanum. Según la bióloga, “es la especie predominante en la ciudad, se adapta muy bien, pero es un riesgo tener demasiados ejemplares de una sola especie, porque si alguna vez llega una plaga o una enfermedad corremos el riesgo de perder muchos árboles de una sola vez”. Esto pasó en toda Castilla con los olmos,, recordó Mendiburu, que “llegó la enfermedad de la grafiosis y nos quedamos sin olmos, por eso es demasiado riesgo tener mucho de una sola especie”.

En cuanto al estado del arbolado de la ciudad, el informe presenta como conclusión que “el 92 por ciento de la población estudiada está muy bien y nosotros como expertos no recomendamos que se haga ninguna intervención especial, más que el mantenimiento normal y corriente”. Pero, añadió la bióloga, ese restante ocho por ciento supone que “hay un porcentaje de árboles sobre los que habrá que intervenir, con podas básicamente y algún porcentaje menor de apeos [talas]”.

Se trata de “arbolado que es viejo, es decrépito, acumula una serie de alteraciones en su estructura, pudriciones por ejemplo, que nos hace pensar que pueda haber una serie de problemas, como caída de ramas, que es lo que más nos preocupa o, en ocasiones, el vuelco del ejemplar. Así que ese arbolado que presenta estos problemas y que no tiene ninguna alternativa, porque no hay una poda que pueda hacer que queden bien, están dispuestos a apear”.

Estos ejemplares, señaló Mendiburu, “no están en una zona concreta, están un poco por toda la ciudad, es decir, no hay una zona que acumule problemas, aunque es cierto que el casco histórico, por ser la zona más antigua de la ciudad y ser intrincada y en la que [los árboles] tienen menos espacio, es la que tiene arbolado que está más viejo y acumula más problemas, pero no hay un sitio puntual donde se vaya a hacer una actuación generalizada”.