Imagen de un alojamiento rural en la provincia de Segovia. / Kamarero
Publicidad

El sector de alojamientos rurales de la provincia valora como «muy positivas» las cifras de ocupación registradas en este puente de Semana Santa, uno de los más destacados del año para el turismo rural.

«Para nosotros la valoración solo puede ser buena, porque la estas fiestas siempre suponen un pico fuerte de asistencia. En cualquier caso, hemos superado las expectativas que teníamos y hemos rozado el lleno total», asegura el presidente de la Asociación de Turismo Rural y Activo de Segovia (Aturacse), Domingo Asenjo.

En las reservas de los alojamientos rurales no influye, además, la meteorología, como sí puede ocurrir en mayor medida en el turismo de ciudad o en el propio de esta época procesional, al ser más frecuente que las reservas se hagan con muchos meses de antelación.

«La Semana Santa siempre suele ser buena, como lo es el puente de la Constitución o Nochevieja, pero queremos resaltar que el turismo rural no puede vivir solo de fechas señaladas, sino que necesitamos una ocupación media suficiente durante todo el año para que el sector sea posible», incide Asenjo, quien tampoco cree que el destivo de mañana en la Comunidad vaya a repercutir en la ocupación de los alojamientos rurales. » Que sepamos algunos van a alargar su marcha hasta este lunes, porque es fiesta en otras comunidades, pero el Día de la Comunidad no suele generar mucha ocupación dentro de la propia Castilla y León. Nuestro turismo rural proviene sobre todo de otras autonomías», explica.

Regular el sector

El presidente de Aturacse confiesa inquietud ante la realidad actual del sector de alojamientos rurales y pide que la Junta de Castilla y León intervenga para corregir la creciente oferta, que cada vez más excede a la demanda. «Este ultimo año no está siendo tan positivo en general. Este febrero, por ejemplo, ha sido peor que el de 2018 y vemos que habrá que tomar medidas para revertir el hecho de que aumenta mucho más la oferta que la demanda, y cuando eso ocurre el sector se resiente porque los que viven de él ven que no da suficiente», lamenta.

«La Junta de Castilla y León tiene que plantearse que está bien que hablemos bien del turismo, pero que también hay que conocer la realidad del sector y ellos tienen medios para hacerlo. En los últimos tiempos han hecho normativas para realizar distintos tipos de alta en el alojamiento rural, pero está creciendo demasiado y entendemos que es algo que hay que estudiar para que no se caiga. Si no, y como no todo el mundo lo tiene como un medio de vida, pueden bajar los precio de tal manera que a los que sí quieren vivir y viven solo de ello se les va a hacer muy complicado. Eso no es eso lo que queremos, ni lo que creemos que quiere la Junta», dice Asenjo.

En la provincia de Segovia hay cerca de 700 alojamientos rurales, entre casas rurales y viviendas de uso turístico.