Blas Zambrano reflexiona sobre la situación de la educación y expresa sus pensamientos sobre el futuro de su hija, María Zambrano. / César Aldecoa
Publicidad

Tres grandes figuras de la literatura castellana regresan a Segovia años después de su estancia. ¿Podrían imaginarse pasear con ellos, conocer mejor su historia y relación con la ciudad? Pues bien, Antonio Machado vuelve a la vida para recordar su estancia en Segovia, junto con Blas Zambrano y Miguel de Unamuno.

La visita teatralizada ‘Bastón y Sombrero’ permite conocer un poco mejor la historia del poeta andaluz, sus pensamientos, andanzas y coloquios con otros ilustrados de la época. Una evocación del día a día, entre sus clases de francés en el instituto y los citados debates a los que dedicaba la mayor parte de su atención. Un recorrido por los lugares más icónicos de su estancia, rodeado de pensadores y artistas ilustres.

El grupo de teatro ‘La Zurda Barroca’ ofrece unas representaciones concretas, con un contexto escogido y un fondo preciso; pero además proporciona algunos detalles graciosos que mantienen al espectador enganchado y deseoso de ver la siguiente para saber más de las peripecias de los protagonistas, ataviados con traje, sombrero y bastón, en el caso de Antonio Machado.

A pocos dejará indiferentes la interpretación de Miguel de Unamuno, con sus múltiples temas de conversación e idas y venidas; tampoco Blas Zambrano, el más centrado y sensible de los tres, arropando a su compañero y amigo andaluz; ni, por último, el protagonista de esta función callejera, Antonio Machado, quien a pesar de sus dificultades motoras, llega a todo el público con su sabiduría y maestría literaria, mostrada hasta el instante final de la visita, que termina a los pies de lo que fue su casa en Segovia.

La visita teatralizada nos presenta a Machado llegando con retraso a una cita con Blas Zambrano y Miguel de Unamuno, quien se encontraba de visita desde Salamanca para exponer el último de sus libros, aunque su verdadero interés era «hablar de los rusos». Los protagonistas discuten sobre los temas de máximo interés por aquellos tiempos, la monarquía, la república, Primo de Rivera y, sobre todo, la cultura y educación de la Universidad Popular. “Me duele España”, exhorta Miguel de Unamuno, en un claro reflejo de las preocupaciones de los estudiosos de la generación del 98.

Haciendo parada en algunos rincones de la ciudad, como el Paseo Salón Isabel II, la Real Academia de San Quirce o el Patio del Centro Didáctico de la Judería, los personajes interpretan varias escenas, basadas en el libro ‘Antonio Machado en Segovia. Vida y obra’ de Pablo de Andrés Cobos, recreando los diálogos que estos tres literatos pudieron tener en aquellos días.

La visita aporta también explicaciones detalladas por parte de una guía, que va comentando algunos aspectos de la vida de Antonio Machado en Segovia, como su poco interés en las clases de francés que impartía en el instituto de la ciudad, con aprobados generales y ausencia de las aulas o su asiduidad a las tertulias que se organizaban para estudiosos y filósofos de izquierdas, su verdadera pasión.

También se conocen los primeros pasos de la Universidad Popular de Segovia, ahora convertida en la Real Academia de San Quirce, de enorme importancia para el desarrollo cultural y académico de los jóvenes.

Un recorrido por lo que fue aquel día en el que Unamuno visitó Segovia, una «magnífica velada» que vivieron los tres personajes, con múltiples discusiones, ilusiones para el futuro y debates de lo más extrovertidos e inesperados.

La visita ‘Bastón y Sombrero’ comenzó ayer para el público y se realizará cada miércoles y domingo de julio, a las 20.30 h.; mientras que en agosto será a las 20.00 h. El paseo tiene una duración aproximada de hora y cuarto y un precio de 12 euros para el público en general, 10 euros para niños de 8 a 13 años y gratuita para los más pequeños.